Arranca la locura Mayweather-McGregor

Hace un año, pensar que Floyd regresaría para enfrentar a Conor era un sueño. Ahora, faltan cinco días para que se vean arriba de un ring

Ciudad de México

El villano favorito (antihéroe) del boxeo está de vuelta y amenaza con mantener paralizado el boxeo. A 21 años de su debut, Floyd Mayweather quiere seguir inspirando a fanáticos y detractores a ser testigos de lo que mejor sabe hacer: jugar con la posibilidad de perder el cero en su récord sin mancha.

A sus 40 años, Mayweather mantiene la habilidad de un cirujano para insertar el gusano de la duda en los espectadores y así lograr números tan apantallantes como los 4.4 millones de Pagos por Eventos que alcanzó con ayuda de Manny Pacquiao en el 2015.

Pero esta vez, El 'Niño Bonito' del boxeo elevó la situación al siguiente nivel.

Sabiendo que ninguno de los boxeadores en activo le podía dar la cantidad de ceros en el cheque que buscaba para poder romper un una ausencia de dos años, decidió prestar atención a la única persona que le podría ayudar a generar el H morbo necesario para regresar al centro de los reflectores. Alguien tan bueno como él para vender una pelea: Conor McGregor.

¿Pero cuándo le han importado las críticas a Mayweather? Floyd decidió lanzarse a cerrar esa pelea que un año atrás sonaba como una tontería para volver locos a todos aquellos que por años han esperado con paciencia a que llegue aquel que pueda meterle las manos a ese peleador que le encanta hacerse de humo y dejar en ridículo a sus rivales con una defensa en la que es necesario cámara lenta para apreciarla.

Firmada la pelea, Mayweather y McGregor se aseguraron de acaparar hasta las miradas más despistadas con una gira de promoción en la que las amenazas a lo WWE de los 90's causaron la risa de algunos y la indignación de otros, pero que sirvieron para dejar tendido el anzuelo que atrapará a fanáticos asiduos y casuales este fi n de semana.

Muy al estilo de 'Money May' el anuncio de la pelea polarizó al deporte. Los más puritanos del mundo de la fistiana comenzaron con los golpes de pecho calificándola como exhibición, un circo, codicia pura o solo un espectáculo; mientras que del lado de la UFC se tomó como la oportunidad perfecta para desplegar todo el potencial.

Con una sonrisa socarrona, el boxeador de 40 años que siente que su legado está por encima de Muhammad Ali, disfrutó de todo el proceso previo a la pelea, pero ahora está a nada de volver a cristalizar el sueño de recibir un cheque con ocho ceros por 36 minutos de acción, ante un peleador que debutará en el boxeo. Solo Mayweather puede lograr eso.

Con las apuestas por completo de su lado, bajo las reglas del boxeo, en su casa y con el escepticismo de los observadores sobre si será una pelea para recordar, Floyd se encargó de recodarles a todos de qué se trata:

"Mi legado ya está hecho. Podría haber enfrentado a cualquier peleador ahí afuera por 35 millones, pero ¿para qué? ¿Tenía ganas de regresar? No, pero tras tirar un par de cebos y que mordiera dije, 'bueno, llegó el momento de controlar el tablero de ajedrez. Yo ya no soy una pieza, hice el movimiento que tenía que hacer y ahora controlo el tablero y hablarán de este negocio en Harvard", sentenció Mayweather.