¿Se las pagará?

Bobby Gunn salió huyendo del boxeo pues no soportó que lo robaran... 11 años después, regresa para acabar con una historia que tiene pendiente

Bobby Gun vs. Roy Jones Jr.
Bobby Gun vs. Roy Jones Jr. (Tomada de Twitter @The_Rizzer)

Ciudad de México

El boxeo era su pasión, pero después de seis derrotas y un empate en 29 peleas, Bobby Gunn se hartó y decidió colgar los guantes para entrar al inframundo: a un deporte parecido al boxeo donde se pelea a puño limpio en cocheras, talleres mecánicos, estacionamientos o en construcciones, no existen los rounds y gana aquel que termina de pie, nunca hay empates. Así, como en las películas.

Lo que no pudo ser en el boxeo lo logró a mano limpia: Gunn se convirtió en el rey, invicto en 73 peleas se alzó como el mejor peleador de ese deporte que se desarrolla clandestinamente por no tener regulación alguna.

Pero hoy Gunn se subirá a un ring para ponerse unos guantes. ¿Por qué vuelve al boxeo si era el rey de las peleas a mano limpia? Once años después de retirarse, Bobby está de vuelta porque dejó un pendiente.

El sacrificio de tener que lidiar con jueces y réferis lo vale, pues del otro lado del ring estará Roy Jones Jr., el múltiple campeón mundial que a sus 48 años se resiste a decir adiós.

Hoy en Delaware, Estados Unidos, Gunn verá cristalizado un sueño: enfrentar a un contendiente de clase internacional y hará que jamás se olvide de su nombre.

"(Roy) Es un histórico. Significa mucho más que ganar un título mundial, su nombre forma parte de la realeza del boxeo. El pelearle es mi destino, por él vale la pena regresar, pues él solo ha perdido ante campeones de gran nivel internacional. Es un gran reto, incluso en este punto de su carrera porque es muy peligroso", calificó Gunn en entrevista con La Afición.

Acostumbrado a pelear hasta 40 minutos sin descanso -eso duró la pelea más larga que tuvo a mano limpia- Gunn siente que no habrá forma en la que Jones, ni siquiera en su mejor versión, pueda acabar con él.

"Esta pelea iba a darse primero en 2006 y en 2013, y se cayeron las negociaciones. Ahora la tercera es la vencida y creo que la sincronización es todo en la vida; es la oportunidad que siempre soñé", abundó.

Aunque la admiración por Roy Jones resalta, con tranquilidad, el canadiense de 43 años y campeón de peso completo de puño limpio encara el reto de su vida, inspirado en las figuras que lo hicieron soñar cuando apenas empezaba: Julio César Chávez y Carlos Monzón

"Con un campeón no puedes dar las cosas por sentado en una pelea, y menos con alguien como Roy, pero quiero demostrar ese corazón que tengo, de brillar y cumplir un sueño que tenía desde que empecé a practicar el boxeo cuando tenía seis años", declaró, para finalizar:

"Nací para pelear. Viene en mi genética. Soy gitano y básicamente pelear es nuestra religión. Nací en una familia donde desde mis tatarabuelos eran peleadores, pero para ser honesto aguanté poco la política del boxeo. Me gusta más a mano limpia porque aquí no hay peleas tontas, como esas que parecen más bailes de salón".