En batalla inglesa, Tyson Fury no luce pero gana

Fury, haciendo uso de su mayor alcance y estatura, mantuvo sobre la línea a Chisora durante los 10 rounds que duró la contienda antes de que el equipo de Del Boy decidiera no dejarlo continuar la contienda a causa de las inflamaciones de los ojos 

Tyson Fury (derecha) venció a Dereck Chisora
Tyson Fury (derecha) venció a Dereck Chisora (Cortesía BBC Sport)

CIUDAD DE MÉXICO

Sin arriesgar nada el peleador inglés Tyson Fury dio cuenta de su compatriota Dereck Chisora por segunda ocasión la noche del sábado en el ExCel Arena de Dockland, Londres.

Fury, haciendo uso de su mayor alcance y estatura, mantuvo sobre la línea a Chisora durante los 10 rounds que duró la contienda antes de que el equipo de Del Boy decidiera no dejarlo continuar la contienda a causa de las inflamaciones de los ojos y el sangrado de la boca.

“Queremos que termines la pelea de pie, no hay motivo para seguir arriresgando”, le dijo el jefe de la esquina a Chisora, quien sumó su quinta derrota.

Sin encontrar resistencia alguna a sus golpes, Fury logró mantener con el jab y eventuales volados a distancia a un pequeño rival que le disputaba la oportunidad de convertirse en el retador oficial a la corona mundial completa avalada por la Organización Mundial de Boxeo, que posee el ucraniano Wladimir Klitschko.

Entre abucheos y rechiflas, Tyson Fury logró repetir la dosis al pelador inglés de orígenes africanos, luego de que en el 2011 lo sometiera con una decisión unánime.

“Me siento satisfecho por lo que se logró. Chisora no fue un rival tan sencillo como lució pues estaba metiéndo golpes con mucha potencia los cuales tuve que evitar. Mostré velocidad de manos y mis cualidades boxísticas, llegó el momento de ir por un campeonato del mundo”, declaró Fury quien mantuvo su calidad de invicto mejorando su foja profesional en 23 triunfos, 17 nocauts.

Desde el campanazo inicial, Fury decidió boxear pegado a las cuerdas provocando que Chisora lo siguiera por todo el encordado buscando la forma de acorralarlo y pegarle en las zonas blandas. A pesar de que en varias ocasiones lo logró su poder de puños no le dio el ansiado nocaut que necesitaba para salvarse de sumar un descalabro más.

Para el sexto rollo, los signos de la batalla en el rostro de Chisora eran muchos y aunque buscó recobrarse, los golpes rectos lo volvieron a alejar de cualquier posibilidad de reponerse.

El desenlace llegó en el descanso entre el décimo y décimo primer episodio, cuando el jefe de esquina de Chisora le pidió ya no salir. A pesar de los reclamos del peleador y las ganas de seguir adelante, el boxeador de 30 años decidió hacer caso de su esquina, ya que su visibilidad estaba muy afectada.