Bradley y Vargas, se acabó la buena vibra

Del respeto que mostraron en la presentación de la pelea no quedó nada; ayer, Timothy Bradley y Jessie Vargas prometieron guerra en California 


Timothy Bradley y Jessie Vargas, en el pesaje previo a su pelea
Timothy Bradley y Jessie Vargas, en el pesaje previo a su pelea (Cortesía Top Rank)

CIUDAD DE MÉXICO

Timothy Bradley regresará este ­ fin de semana al lugar donde tuvo una de las peleas más duras de su carrera, el StubHub Center, en Carson, dispuesto a espantar los fantasmas y conseguir un quinto título mundial. Pero antes de levantar la diadema interina welter de la Organización Mundial de Boxeo, el estadunidense tendrá que pasar por encima del mexicoamericano Jessie Vargas.

“Este lugar (StubHub) me trae recuerdos horribles de mi pelea con (Ruslan) Provodnikov, pero tengo una visión, será mi quinto título mundial y quiero uno para cada uno de mis hijos”, confesó el ex campeón mundial, quien enfrentará al pupilo de otro ex monarca: Érik Morales.

 Dejando de lado la cortesía y el respeto que mostraron hace un par de meses en la presentación del duelo, los protagonistas no perdieron la oportunidad de intercambiar amenazas en la última conferencia de prensa, previo a su encuentro del sábado.

“Voy a demostrar de que estoy listo, lanzaré golpes sin parar, de este lado no pararé, los aficionados verán una gran pelea y me coronaré campeón de nuevo”, sentenció Jessie Vargas, quien escalará de categoría en busca de su segundo campeonato mundial en el mismo número de divisiones.

Con la posibilidad de que las críticas no lo favorezcan en caso de conseguir una victoria, Bradley destacó estar dispuesto a dar lo mejor de él arriba del ring, ser contundente y, de paso, terminar con la sequía de nocauts que arrastra desde hace cuatro años.

“No digo que la pelea será sencilla, pues Jessie es habilidoso, tiene buen boxeo; su único defecto es que carece de experiencia y ahí es donde se marcará la diferencia en el ring y me voy a imponer”, explicó el californiano de 31 años.

Bradley tiene un récord de 31 victorias, incluidos 12 nocauts, y una derrota. El norteamericano pretende dejar atrás el 2014, cuando perdió el invicto, ante el ­ filipino Manny Pacquiao, y empató frente al argentino Diego Gabriel Chaves.

En tanto, para esta cita el mexicoamericano llegará acompañado por El Terrible, cuatro veces campeón del mundo y retirado desde 2012.

“He esperado esta oportunidad por años; tener a Érik Morales ha sido de gran ayuda, llego con la mejor preparación de mi carrera, así que él (Bradley) tendrá que estar preparado para todo”, adelantó el joven invicto de 26 años de edad.