El “Terrible”, reforzará a Jessie Vargas

Jessie Vargas no es el primer púgil campeón mundial que es entrenado por el terrible, pero sí es una oportunidad para que el ex monarca tijuanense se pueda lucir.


Jessie Vargas (izq) y Érick "Terrible" Morales (der.)
Jessie Vargas (izq) y Érick "Terrible" Morales (der.) (Especial )

Ciudad de México

El ex campeón mexicano Érik Morales fue sorprendido con la propuesta de sumarse al equipo de Jessie Vargas, actual titular superligero de la Asociación Mundial de Boxeo, y fue sorpresivo porque se la hizo para prepararlo con miras a la pelea más importante de su carrera.

“Apuesto por técnica, pues perdura. La velocidad disminuye, los músculos se acaban”


Timothy Bradley es el rival, el complicado rival que estará frente a él en el ring el 27 de junio en Carson, California. Menos de un mes de trabajo en conjunto El Terrible Morales es el que tendrán, y ese estará enfocado en enriquecer el estilo del campeón.

“Jessie es un peleador joven, fuerte, sano que va a hacer cosas importantes arriba del ring” ÉRIK MORALES Ex campeón mundial en retiro.


“Es un honor seguir trabajando en el deporte en el que me desarrollé durante tantos años. Me gusta, lo disfruto. Lo he vivido como peleador, a­ficionado y ahora me toca compartir lo que aprendí luego de 19 años como profesional”, declaró Morales, quien se retiró en 2012 luego de una dolorosa derrota ante el puertorriqueño Danny García.

Tener a Timothy Bradley en la otra esquina es algo complicado, es un peleador que se le facilita hacer ver mal a su contrincante, tiene mucha experiencia, ¿qué has visto en el ex campeón que pueda explotar un joven como Jessie Vargas?

Eso es real, es lo que está pasando. Jessie es un peleador joven, fuerte, sano, que va a hacer cosas importantes arriba del ring. El tema no es cómo se comporte Bradley, si no cómo se comporte Jessie. Tenemos que hacer un plan de pelea específi­co para que él controle las acciones. Arriba del ring, solo uno manda y Jessie tendrá que imponerse a Bradley.

El tiempo fue un factor en su contra, te integraste a su equipo con poco menos de un mes y eso te da un margen de maniobra muy pequeño, ¿de qué manera están economizando el tiempo para que Jessie suba al ring en el punto que a ti te gustaría verlo?

Jessie está aún muy joven, está en óptimas condiciones, en forma. Sería ilógico venir y cambiar al Jessie que se conoce en tres semanas y media o casi cuatro.

Es muy poquito el tiempo, sin embargo, lo que estamos haciendo es añadirles cosas, agregarle elementos que pueda reflejar a la hora de la pelea y sean un acierto. Solo modi­ficaré algunas cosas ligeras que le permitan estar cómodo y pueda atacar a Bradley. Es muy corto el tiempo para hacer todo un proceso de cambio.

Te ha tocado estar en la esquina de otros peleadores pero ahora, con Jessie, el reto es diferente, ¿es más grande?

Sí lo es, pero al ­final del día yo he estado arriba del ring en más de 20 peleas de título mundial. El hacer lo correcto arriba del ring y decidir justamente en el momento de la acción, ver qué puedes hacer, cómo cambiar y mejorar es un tema importante y siempre es un reto estar en esa situación y descifrar qué hace mi rival.

Creo ­fielmente que es un compromiso más grande como entrenador, pero de la misma manera es sencillo porque sé que estando atrás tengo más perspectiva, puedo ver qué es lo que realmente está pasando. Así podré decirle al peleador qué es lo que está pasando y comunicarle lo que tiene que hacer.

¿Cómo te calificas como entrenador?

Soy de escuela técnica, una escuela que está en proceso de extinción. Cuido los detalles importantes que hacen boxeadores completos.

¿A qué te refieres con técnica en proceso de extinción?

El mundo del boxeo cambia rápido. Primero de la técnica a la velocidad y de la velocidad ahora en esta nueva era de los músculos y fortaleza, fuerza.

En realidad yo apostaría más por la técnica. Y lo hago así porque eso perdura, te resuelve problemas arriba del ring, la velocidad disminuye, la fortaleza si no la empleas bien, te acaba y la técnica te da todo.