Complicada noche para Canelo

Con un boxeo de mucho movimiento Erislandy Lara complicó el panorama de Saúl Álvarez. Los jueces vieron lo contrario

Ciudad de México

Luego de 12 rounds de mucho boxeo y movimiento de piernas, el cubano Erislandy Lara no sólo hizo fallar al mexicano Saúl Álvarez si no que también logró hacerlo sentir frustración pero fue insuficiente para convencer a los jueces de Las Vegas, Nevada, (115-113 Lara, 115-113 y 117 111, Canelo), la noche del sábado en el MGM Grand.

Con 36 minutos de acción, el peleador isleño – poseedor de un boxeo estilizado – con golpes rectos rompió la guardia del mexicano pero no tiró los golpes necesarios para inclinar a su favor la balanza.

“Vine a pelear, no a correr. Si quiere maratón que Lara se vaya a correr. Yo quería pelear para la gente, dar una buena pelea. Pero él vino a correr y aquí se gana peleando. Tiene que enseñarse a tirar más golpes si quiere la revancha”, sentenció un molesto Canelo que terminó con una inflamación importante en el ojo derecho.

Canelo presentó problemas importantes para cerrarle las salidas al cubano y aunque tiró ganchos a las zonas blandas, no impidieron que se le escurriera entre las cuerdas.

Producto de un golpe a la ceja izquierda, Lara sufrió un corte en el séptimo round que gracias a un trabajo impecable de su esquina no le dio problemas en lo que resta del combate.

“Sigo pensando que gané la pelea. Lo hice lucir mal ante su gente, lo golpee, controlé la pelea. Con eso me quedo tranquilo”, sentenció Lara, quien sabía  a lo que se exponía al enfrentar a una figura.

Con este triunfo, Canelo mejoró su foja a 44 triunfos y no pudo alejar la sombra de la polémica de su carrera profesional. Lara sumó su segundo descalabro.

El peleador mexicano Abner Mares regresó con una victoria por decisión unánime (96-94, 98-92, 98-92) al boricua Jonathan Oquendo.

El mexicano que tenía 11 meses de inactividad sufrió para dominar al joven boricua, quien hizo la pelea densa con abrazos y golpes que no lastimaban a su contrincante.

“Fue una pelea difícil. Me dio batalla, no era un rival fácil para regresar. Abner Mares está de regreso, quiero mi título de vuelta. Y no fue penal”, declaró Mares tras sumar su victoria número 27.

Mares, quien tomó descanso luego de caer ante Jhonny González y cediera la corona pluma del Consejo Mundial de Boxeo hace un año, regresó con la firme intensión de retomar el camino, pero lo hizo de la manera más complicada. Incluso fue cortado por un cabezazo en el cuarto rollo.

“Sabía que sería un regreso complicado, pues Oquendo no es un rival fácil, pero lo importante fue que ganamos y vamos por más”, dijo el tapatío de 28 años.