Ray Beltrán domina a Arash Uzmanee

El peleador que un principio se dio a conocer por ser compañero de sparring de Manny Pacquiao, tuvo una pelea relativamente sencilla

Raymundo Beltrán (izquierda), boxeador mexicano
Raymundo Beltrán (izquierda), boxeador mexicano (Reuters)

LAS VEGAS, Estados Unidos

La experiencia aunada a una buena preparación llevaron al peleador mexicano Raymundo Beltrán a conquistar una victoria más en el terreno profesional.

El peleador que un principio se dio a conocer por ser compañero de sparring de Manny Pacquiao, tuvo una pelea relativamente sencilla en la que dominó al canadiense Arash Usmanee para que al final de la vía se llevara las tarjetas por 118-110, 117-111, 117-110.

Beltrán, quien mejoró su récord a 29 triunfos, 17 nocauts, seis derrotas y un empate, consiguió con esta victoria llevarse la corona vacante ligera de Norteamerica avalada por la Organización Mundial de Boxeo.

Desde el round inicial, el peleador nativo de Los Mochis, Sinaloa, hizo valida su lona recorrida y a base de amarres, empujones y golpes a los costados, logró dominar a un desordenado canadiense que en un momento se vio obligado a correr por el ring para evitar ser noqueado.

El pelador mexicano logró dominar a su rival a base de potentes golpes, que a pesar de lastimarlo no pudo concretar el nocaut que se esperaba.

Beltrán, quien en su última salida empató con el inglés Ricky Burns y vio aplazado el sueño de coronarse campeón mundial, dio un paso sólido en pos de la corona absoluta de su división avalada por la Organización Mundial de Boxeo.

Complicado encuentro

Sin una estrategia delimitada y sólo el interés de mantener su invicto, el peleador mexicano se llevó la victoria con el favor de los jueces este sábado ante el ruso Khabib Allakhverdiev.

En una contienda complicada en la que no pudo replantear la estrategia el peleador hijo de padres mexicanos vio como su rival dominaba en las acciones.

Jessie tuvo  un despunte en el noveno round donde logró conectar de manera sólida en varias ocasiones a su oponente, pero el empuje duró poco, pues para el siguiente rollo regresó al trabajo que venía realizando desde la campana inicial, por completo volcado al ritmo de su adversario.

El boxeo que había caracterizado al mexicanoamericano quedó en el pasado y sin piernas se paró al centro del ring a recibir golpes y contestar en menor cantidad, pero aún así le alcanzó para conquistar a los jueces y mantener su calidad de invicto en el terreno profesional.

Jessie no pudo controlar el acoso que sufrió por parte de Allakhverdiev, pero aún así logró conquistar la corona mundial interina súperligera de la Asociación Mundial de Boxeo que estaba en juego.

Con esta victoria, Jessie mejoró su récord a 24 victorias, nueve nocauts, sin derrotas ni empates; mientras que el ruso sumó su primer descalabro en 20 encuentros.