Piden a Obama que indulte al primer campeón negro de los pesados

Los senadores Harry Reid y John McCain pidieron hoy de nuevo al presidente de Estados Unidos el indulto póstumo para Jack Johnson

Jack Johnson, primer campeón negro de boxeo de los pesos pesados
Jack Johnson, primer campeón negro de boxeo de los pesos pesados (Especial )

WASHIGTON, Estados Unidos

Los senadores Harry Reid y John McCain pidieron hoy de nuevo al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, el indulto póstumo para Jack Johnson, primer campeón negro de boxeo de los pesos pesados.

Los dos senadores, que reclaman cada año el indulto, piden la absolución "por su condena injusta bajo la Ley Mann en 1913, una ley que prohibía trasportar a las mujeres de un estado a otro con 'fines inmorales'".

En 1908, Johnson se convirtió en el primer campeón negro de boxeo de los pesos pesados y desafió a la sociedad racista de Estados Unidos.

El Congreso aprobó en 2009 una resolución unánime para el indulto a John Arthur "Jack" Johnson, pero Obama no lo ha aprobado aún.

A comienzos del siglo XX, el boxeo era el único deporte en el que podía verse a ciudadanos negros. La segregación estaba instucionalizada en un momento de triunfo del darwinismo social y del imperialismo blanco, el período más racista de Estados Unidos tras la Guerra Civil.

Aunque boxeaban, los negros no podían competir por ser campeón de los pesos pesados, la categoría más ilustre. Primero John Sullivan y luego Jim Jeffries se negaron a pelear contra ellos.

Cuando Jeffries se retiró invicto en 1905 llegó por fin la oportunidad de Johnson. No la desaprovechó y el 26 de diciembre de 1908 noqueó en 14 asaltos a Tommy Burns. Johnson se convirtió en el primer campeón negro, lo que desató la búsqueda de la "gran esperanza blanca".

Además de ser campeón, Johnson vestía trajes caros, era dueño de un club nocturno en Chicago, le gustaba vivir bien y las mujeres blancas.

La ley Mann había nacido para poner freno a la rampante prostitución y prohibía el transporte de mujeres entre estados para "fines inmorales".

La madre de Lucille Cameron, una joven prostituta blanca amante de Johnson, denunció al púgil, que se casó con Cameron apenas tres meses después de que se suicidara su segunda esposa. Otra ex amante fue el principal testigo de un juicio que en 1913 supuso la condena de Johnson a un año y un día de prisión.

Se fugó a Europa de la mano de su amada Cameron y no regresó a Estados Unidos hasta 1920. En 1915 perdió el título de campeón en un combate en La Habana ante el blanco Jess Willard, más joven y en forma que Johnson, que ya tenía 37 años. En los siguientes 22 años ningún otro negro peleó por el cinturón de los pesados hasta que Joe Louis lo conquistó en 1937.

"Jack Johnson fue el mejor atleta de su época y un boxeador que rompió barreras", dijo hoy el senador demócrata Reid.

"Fue un verdadero campeón cuyo nombre fue manchado por una condena injusta y racista. Es hora de restaurar su legado. Jack Johnson merece ser recordado por su increíble carrera, no por el racismo que lo llevó a la cárcel injustamente. Me complace trabajar con mi amigo, el Senador McCain, para absolver a Johnson, corregir la historia y reparar el legado de este gran hombre", agregó.