Óscar Valdez: Compromiso, sin presión

Antes de su debut profesional, ya se pensaba en el sonorense como una de las esperanzas del boxeo mexicano; cuatro años después, él se encuentra cerca del título mundial

Oscar Valdez y Ernie Sánchez
Oscar Valdez y Ernie Sánchez (Zanfer Promotions)

Ciudad de México

Con dos ciclos olímpicos como respaldo y una carrera armada a la vieja usanza, el sonorense Óscar Valdez sabe que tiene una ventaja sobre el resto de peleadores de su generación: una base sólida de experiencia que le dará las herramientas necesarias, cuando llegue el momento de disputar un título mundial.

A diferencia de algunos boxeadores que con nueve o diez peleas ante rivales de no muy alto nivel buscan una corona, el equipo del mexicano ha decidido llevarlo con calma, enfrentando a rivales que le representan un reto y que al final del día le dejan alguna enseñanza.

El año pasado, venció por nocaut a José Ramírez en abril, por decisión unánime a Rubén Tamayo en junio, por la vía rápida a Chris Ávalos en septiembre y en diciembre al filipino Ernie Sánchez. 

"Le digo a mi gente: ¿Querían ver una pelea buena? Contra Gradovich lo será y lo voy a demostrar”


"No ha sido un proceso fácil, porque a veces sentía que iba muy lento, quería rivales más duros, pero entendía las razones (de mi equipo), ahora que ya estoy más cerca veo porqué lo hicieron y sé que gracias a eso seré más sólido, muchos peleadores ascienden rápido, pero caen de la misma manera", dijo a La Afición el sonorense, quien espera este año retar al estadunidense Gary Russell Jr., o a cualquiera que tenga el cinturón pluma del Consejo Mundial de Boxeo.

Un elemento que ha permanecido intacto en tu carrera es el hecho de ser considerado el prospecto mexicano más sólido en divisiones pequeñas. ¿Cuánto pesa el ser visto como la esperanza y también manejar la presión de ser invicto?

Que me consideren como aquel que cargará con la bandera del boxeo mexicano no representa un peso para mí, al contrario es una gran motivación, el saber que creen en mí, me motiva, si la gente lo puede ver es por algo; además, confío porque me esfuerzo en el gimnasio, estoy seguro de mi trabajo y de lo que hago con mi entrenador, tomo mi preparación muy en serio.

¿No sientes presión por el cambio generacional que se está dando en el boxeo? Se va Juan Manuel Márquez y quedan lugares vacíos. ¿Qué lugar te gustaría ocupar?

Peleadores como (Juan Manuel) Márquez, (Érik) Morales, (Julio César) Chávez, ya marcaron lo suyo y será difícil superarlos, pero también creo que puedo poner mi nombre junto al de ellos, aunque jamás los podremos reemplazar; pero me encantaría formar parte de ese grupo, sé que es difícil, porque ellos pasaron por mucho y le ganaron a los mejores del mundo, ahora lo tengo que hacer, pero en mi momento.

Desde hace varios años vienes pidiendo nombres reconocidos, retos arriba del ring. Evgeny Gradovich, tu siguiente rival, lo es. ¿Qué te generó saber de la pelea?

Es muy motivante, cuando me dieron la noticia por teléfono, me hirvió la sangre, ya quería irme al gimnasio a seguir entrenando, pues sé que es un boxeador complicado, bastante experimentado y ex campeón mundial; sin duda, es el peleador más duro al que me he medido hasta ahora como profesional, sé que en el boxeo todo puede pasar, puedo perder o ganar, pero para eso voy a entrenar muy fuerte, para salir con la mano en alto, para mí esto es positivo, porque sé que ya vienen los nombres grandes.

¿Gradovich es la prueba de fuego para Óscar Valdez?

Así es, una muy buena pelea, pues es un ex campeón mundial y recién lo acaba de perder en una pelea dura, él pudo seguir siendo campeón mundial (cayó ante el inglés Lee Selby en mayo). Sé que si le gano al ruso estaré entre los mejores, ya muy cerca del título mundial, el boxeo es de estilos y su forma de pelear es lo que a la gente le gusta ver, por eso le pusieron El Ruso-Mexicano, ese ir para enfrente y tirar golpes, eso hará una pelea muy interesante.