Orgullo boricua en juego

Román Martínez no siente presión por ser el único monarca mundial que le queda a Puerto Rico y está preparado para el combate ante Mikey García

Roman Martínez y Mikey García
Roman Martínez y Mikey García (Cortesía Top Rank )

CIUDAD DE MÉXICO

Román Martínez es el único campeón mundial de boxeo que tiene Puerto Rico y su reinado peligra. El 9 de noviembre expondrá por tercera ocasión la corona superpluma de la Organización Mundial de Boxeo y se medirá al peleador de origen mexicano Mikey García en el American Bank Center de Corpus Christi, Texas.

“Estoy muy emocionado, pues ya casi llega la hora de pelear después de un campamento largo. Tendré la oportunidad de enfrentar a un peleador que dentro de las divisiones en las que ha estado ha marcado diferencia, pero aquí soy el campeón y el que va a poner el límite”, declaró para La Afición Martínez, quien en sus dos defensas previas tuvo como resultados un empate y una victoria por decisión dividida.

Martínez señaló que ser el único campeón en su país no es algo que le añada presión a sus combates, y por el contrario se enfocó en recalcar que su contrincante puede resultar mucho más intimidado por la importancia del duelo.

“De verdad que ser el único campeón del país no me pone absolutamente ninguna presión. Porque confío en la preparación que he hecho y eso da confianza de saber que saldré por la puerta grande. La presión le va a afectar más a él que a mí. No tengo porqué sentirme nervioso. Mikey debutará en este peso y eso será una ventaja para mí”, detalló.

Con casi el mismo número de peleas en sus carreras (32 García y 30 Martínez), Román aseguró que para esta combate aplicará los cambios que realizó en la forma de boxear después de aquella decisión dividida que obtuvo en abril pasado ante Diego Magdaleno, pues sabe que contra su rival cometer esos errores le costaría el reinado.

“Hemos trabajado duro, sobre todo muchos desplazamientos, trabajé en mi defensa a pesar de
que aguanto golpes, pues quiero ser un boxeador más técnico”, abundó el de Vega Baja.

PARA MIKEY, DURA PRUEBA

Rocky Martínez es consciente de que la pegada de García puede marcar la diferencia en la forma
en la que planteará la contienda e incluso podría definir el resultado. “Si aguanto el golpeo de Mikey
podría frenarme a intercambiar golpes, pero si siento mucho su pegada, comenzaré a boxear.

Los planes de pelea que tengo proyectados serán de mucha utilidad para alguien como Mikey, a quien considero un peleador muy inteligente, pero que enfrentará conmigo la prueba de fuego de
su carrera”, explicó.

El boricua reconoció en su retador a un boxeador inteligente, poseedor de un estilo muy cuidado y difícil de descifrar que podría complicarle el panorama en Corpus Christi. “No hay rival pequeño y Mikey ha demostrado gran calidad en sus encuentros anteriores, por eso vengo con la mejor preparación, para dar una gran pelea en la que no solo salga de ahí con la satisfacción de haber retenido el título, sino con el gusto de saber que pude complacer a los fanáticos con un gran combate”, finalizó Rocky.