Monarca a los 20 años

Con apenas 16 peleas, el "Chihuas" se convirtió en campeón mundial y aunque todavía no lo cree, su vida cambió tras conseguir el cinturón.

El boxeador mexicano Francisco Rodríguez.
El boxeador mexicano Francisco Rodríguez. (Cortesía Tv Azteca)

México

Nadie pensó que el regiomontano Francisco Rodríguez, un joven delgado, bajito y con apenas 16 peleas profesionales en su currículum, pudiera destronar al peligroso Merlito Sabillo, un boxeador fuerte, de nacionalidad filipina, de corta estatura y que atemoriza con su rapidez y su poderosa pegada.

El 22 de marzo, luego de tres meses concentrado en el Centro Ceremonial Otomí preparándose para la pelea, El Chihuas subió al ring como local en la Arena Monterrey y dominó de principio a fin el combate, ante un adversario que no esperaba tanta presión.

Esa noche, el mexicano se coronó tras noquear en 10 rounds al Tigre Sabillo. “Durante tres meses dejé a mi familia para entrenar y ese entrenamiento fue la base de todo. Todos decían que no tenía nada que hacer contra él, pues era campeón con varias defensas, buen boxeador invicto y zurdo. Comentaban que no tenía  experiencia y que mi cuento de hadas debía esperar”.

Los dejaste callados, Merlito Sabillo no pudo hacerte nada esa noche, ¿ahora qué le dices a toda esa gente?

Nada, solamente que ya les demostré con hechos que se equivocaron sobre mí y ahora les demostraré que soy mejor de lo que creen, pues esto no fue cuestión de suerte, sino de trabajo.

Habla un poco sobre ti, de tus inicios, ¿cuándo decidiste dedicarte al boxeo?

La verdad no me gustaba, pero al empezar a ganar y entrenar, uno le agarra el modo. El boxeo te va envolviendo y te va gustando, sí me peleaba en la calle y hasta piedras agarraba, pero no lo disfrutaba,  era muy tranquilo. Sin embargo, hace como siete años mi tío me inscribió en un torneo, no me avisó, me llevó y ese día fue toda mi familia, pero perdí mi primera pelea amateur. Entonces los vi tristes, como que dijeron ‘no la arma’, y fue cuando me dije que iba a entrenar  duro, fui ganando todos los torneos y ahí me gustó.

¿En algún momento pasó por tu cabeza que llegarías a ser campeón del mundo a tan corta edad?

No, la verdad no. Cuando empecé a entrenar no pensaba en eso, pero el boxeo te va envolviendo y te creas sueños, dices ‘algún día voy a llegar a hacer eso o aquello’, y es por lo que le echas ganas.

¿A quién admiras como boxeador?

A Julio César Chávez.

La noche que te coronaste, ahí estaba Chávez y terminando tu pelea lo primero que hiciste fue saludarlo, ¿qué sentiste?

Es mi ídolo, lo admiro muchísimo. Sentí bonito, porque, ¿te imaginas que tu ídolo te esté dando consejos y te haya dicho que peleaste bien? Fue una muy bonita experiencia estar al lado del campeón.

Daba la impresión que tenías ganas de llorar…

Sí, traía mucho sentimiento porque cumplí mi sueño y al lado de mí tener a Julio César Chávez... pero me aguanté, no sé cómo, pero lo hice.

 ¿Por qué tienes dos apodos? ¿Cuál te gusta más, Chihuas o Titanium?

Titanium me quieren poner los de la cervecería que me patrocina, pero no me gusta. En cambio Chihuas sí es mío, el original. Me empezaron a decir así por los perros chihuahueños y como estoy chiquito y soy bravo, por eso, mi mamá dice que está mejor Chihuas porque soy su ‘chihuahueñillo’.

Ahora que te coronaste, estás en la mira de todos los que tienen el mismo sueño de ser campeones del mundo, ¿qué tanto ha cambiado tu vida?

Sé del compromiso que tengo ahorita, que todos quieren quitarme lo que tengo, el cinturón y tengo más compromiso con la gente de México y a echarle más ganas. Seguiré preparándome al 100 por ciento, pero no solo eso, mi vida personal también cambió mucho, pero estoy tranquilo, con los pies en la tierra y centrado. Todo ocurrió de la noche a la mañana.

¿Qué es lo que más te llamó la atención ahora que cambió tanto tu vida?

Pues la televisoras que se me están acercando mucho y me ponen nervioso, pero me estoy acostumbrando. Ya les estoy perdiendo el miedo cuando me entrevistan, pero todas estas cosas no me distraerán del enfoque; tengo un objetivo y seguiré defendiendo no solo el cinturón, sino mi historia de cuento de hadas. Este es mi sueño hecho realidad.

EL DATO

16 peleas tiene Francisco Rodríguez en su trayectoria profesional, con 14 triunfos (10 por nocaut) y dos derrotas (una por la vía rápida).