Flores, un campeón tapatío que silenció África

'Chuky' retuvo el campeonato interino Supergallo de la Asociación Mundial de Boxeo en Namibia ante más de 10 mil personas en Namibia

Moisés 'Chuky' Flores
Moisés 'Chuky' Flores (Mariana Hernández León)

Guadalajara

Hace una semana en Namibia un tapatío, su entrenador, su sparring y un ayudante salieron avantes de lo que parecía una misión imposible.

Moisés 'Chuky' Flores retuvo el campeonato interino Supergallo de la Asociación Mundial de Boxeo en Namibia ante más de 10 mil personas que apoyaron en todo momento al boxeador local Paulus Ambunda.

Luego de regresar de África el Chuky visitó a La Afición y contó lo que fue esta proeza arriba del cuadrilátero en Namibia.

“Fue una experiencia espectacular, algo que se vive pocas veces en la vida. Llegas y tienes todo en contra, la gente, el boxeador, los jueces, pero gracias a Dios los jueces hicieron bien su trabajo, teníamos seis meses de trabajo, preparación con el profe Rafael Guzmán y esa experiencia me deja mucho aprendizaje y llegas prácticamente sin nada, a otro país, éramos cuatro en mi esquina que íbamos desde México y llegas y el estadio abarrotado, completamente lleno, él es como Pacquiao en Filipinas, así es Paulus Ambunda, lo ama la gente, sale con el ejército, con el presidente, es algo impactante, tuve que revertir todo ese miedo, esa adrenalina en fuerza, en mentalidad para poder salir adelante. Primero tuve que vencerme a mí mismo para ganar esta pelea”.

¿En qué momento ganaste la pelea?

“Estoy consiente que me ganó un round, cuando agarré mi segundo aire me ponché, pero se tiene que ser inteligente en ese episodio, caminar para atrás, a los lados, tirar sin tanta fuerza porque vas agarrando tu segundo aire y él me vio que estaba un poco desconectado, fue por mí, fue por mí y él me ganó el octavo round; de mi esquina se asustaron porque era el octavo hasta ahí íbamos ganando de calle. Yo sabía que iba ir con todo, salir al 100 por todo o nada, lo tumbé en el primero, en el tercero y en el séptimo. Me ganó el octavo y después nos mantuvimos, de hecho cuando se acabó la pelea él agachó la cabeza sabiendo que estaba perdido”.

El púgil tapatío quien tiene 29 años de edad y quien se encuentra rankeado como número cuatro entre los Supergallo señaló que ahora le viene una pelea importante ante el número uno, el cubano Guillermo Rigondeaux.

“Estamos esperando que Rigondeaux y James y el que gane voy contra él por el supercampeonato puede ser en el Madison Square Garden de Nueva York o en Las Vegas. Ya tengo cuatro peleas en las grandes carteleras, por eso soy el primer latino que va y gana en África y eso se tiene que reconocer”.