¿Desangelado adiós de Pacquiao?

Manny cumplió en la ceremonia del peso, pero a diferencia de sus anteriores peleas en el MGM, esta vez la arena lució a la mitad de su capacidad

Las Vegas

Manny Pacquiao no esperaba ver una arena medio vacía en lo que podría ser su última aparición en el terreno profesional, pero la sorpresa no le impidió salir sonriendo y saludando a todo aquel que gritaba su nombre durante la ceremonia oficial de pesaje.

'Pacman' estaba acostumbrado a que en sus pesajes el ambiente empezara al menos cinco horas antes, mientras que los fanáticos esperaba pacientemente desde muy temprano a que abrieran las puertas de la arena. Esta vez fue diferente, apenas una centena se mantuvo firme.

Un efecto postMayweather sumado a la reacción de los comentarios homofóbicos y un rival que no causa demasiada ámpula, a pesar de su calidad, al parecer están cobrando factura, aún habían disponibles más de dos mil boletos.

"Esta pelea me ayudará a demostrar. Quiero dar una gran pelea de acción, diferente a mi última pelea (Mayweather). Dimos lo mejor en el entrenamiento para poder dar una gran pelea ante Bradley. Quiero darle a mis fanáticos lo que están buscando", declaró el filipino que no tuvo problemas para vencer la báscula al marcar 145.5 libras (65.997 kilogramos).

Sin prestar demasiada atención al ambiente que los rodea, el entrenador de Pacquiao, Freddie Roach, reconoció que esta es una pelea mucho más tranquila que los anteriores encuentros que ha vivido al lado de Manny Pacquiao en los últimos 15 años, pero aseguró que eso no los influenciará para salir a dar una gran batalla.

"Hemos pasado muchas cosas juntos, es una de las mejores personas que conozco. Lo único que quiero es que consiga esa victoria que acabe con los críticos. Hemos trabajado mucho para traer esa agresividad de vuelta y creo que hemos encontrado un balance para dejar al público satisfecho. Lo único que quiero es que se retire bien, a salvo y satisfecho", explicó Roach.

Pacquiao reveló que la tercera pelea ante Timothy Bradley podría ser la última que sostenga en el terreno profesional, pues planea dedicarse a la política en su país. La siguiente semana arrancarán las elecciones en donde busca un escaño en el senado filipino.

CUMPLIERON LOS MEXICANOS

Si problemas con la báscula, Gilberto Ramírez y Oscar Valdez se declararon listos para enfrentar al campeón Arthur Abraham y al ruso Evgeny Gradovich, en lo que ellos mismos califican como el duelo que definirá el futuro de sus carreras.

El Zurdo, sinaloense de 24 años de edad, se medirá en duelo a 12 rounds ante Abraham, quien va por la sexta defensa de la corona; mientras, Oscar Valdez va ante Gradovich a 10 rounds en la prueba que él califica como la más difícil hasta ahora.