El Madison Square Garden fue de los boricuas

El recinto que albergará el combate estelar de esta noche entre Miguel Ángel Cotto y Sergio 'Maravilla' Martínez, fue de los boricuas en el pesaje

Cotto y 'Maravilla' dieron el peso
Cotto y 'Maravilla' dieron el peso (Reuters)

NUEVA YORK, Estados Unidos

Desde las 9 de la mañana los primeros boricuas se dejaron ver a las afueras del Madison Square Garden. Su misión: conseguir una de las 3 mil entradas disponibles para ver el pesaje de Sergio Martínez y su compatriota Miguel Ángel Cotto.

Con bongos, banderas y unas cintas blancas amarradas en la cabeza con la leyenda 'Cotto', algunos puertorriqueños pasearon por los alrededores del mítico recinto donde el último gran boxeador de su país buscará hacer historia.

"¡Yo soy boricua pa' que tú lo sepas!", gritaban grupos de isleños cada que veían a uno que otro argentino extraviado por la calle 33 y la Octava avenida. Buscando la puerta correcta, algunos albicelestes paseaban desorientados con banderas argentinas amarradas al cuello como grandes capas ignorando las afrentas de los fanáticos del Orgullo boricua.

Luego de cinco horas de espera la vanguardia de una larga fila de aficionados avanzó y recibió los boletos que volaron. Muchos se quedaron fuera con la esperanza de poder entrar al Madison Square Garden para ver esta noche la pelea y el triunfo de Cotto.

Desde su entrada al teatro del legendario lugar, los isleños se dejaron sentir y en cuanto veían a su ídolo en las pantallas comenzaban a gritar y a corear el nombre del boxeador que en peleas de campeonato del mundo tiene un total de 16 triunfos por apenas cuatro descalabros.

Sin embargo, todo ese ruido pareció no importarle al campeón argentino Sergio Martínez, quien primero ignorándolos y luego pidiendo que lo abuchearan aun más fuerte, se paró al filo del escenario y se dedicó a escuchar cómo los fanáticos de su retador buscaban hacerlo sentir fuera de cancha.

"Me da risa, es algo que en verdad disfruto. Todo lo que expresan los fanáticos me dice que saben quién soy, qué es lo que hago. Obviamente, vengo a Nueva York, a la que dicen es casa de Miguel Cotto, pero no importa. Sé lo que vengo a demostrar y sé cómo hacerlo", sentenció el argentino, quien pretende utilizar el ring del Madison como el lugar ideal para demostrarque las dudas que se tienen sobre su reinado son infundadas.