Kovalev demolió a Pascal

Krusher Kovalev detuvo en ocho rounds al ex monarca local Jean Pascal luego de una pelea llena de acción en la que ambos mostraron no sólo resistencia, también compromiso y motivación para obtener el triunfo

Sergey Kovalev
Sergey Kovalev (AP )

Ciudad de México

El ruso Sergey Kovalev mantuvo la calidad de invicto y las diademas semicompletas de la Asociación Mundial de Boxeo, Federación Internacional de Boxeo y de la Organización Mundial de Boxeo la noche del sábado en Canadá.

Krusher Kovalev detuvo en ocho rounds al ex monarca local Jean Pascal luego de una pelea llena de acción en la que ambos mostraron no sólo resistencia, también compromiso y motivación para obtener el triunfo.

Kovalev empezó dominando la pelea gracias a potentes voladas a la cabeza de Pascal, y utilizando su ventaja de distancia para mantener lejos con el jab al hambriento canadiense, quien durante los descuidos del campeón logró meter buenas combinaciones.

Sin dejarse intimidar por el récord invicto del campeón, ni por su poder de puños, Pascal buscó desde el principio lastimar sin importar lo que recibía, aunque algunos de sus golpes aterrizaron por abajo del cinturón provocando la ira del monarca.

Dispuesto a hacer trabajar fuerte a su adversario, Sergey caminó por el ring provocando que Pascal lo siguiera lanzando golpes y tras encontrar el camino a las costillas se enfocó en seguir castigando, logrando minar las piernas de Kovalev.

El anunció de lo que sería el final se dio a la mitad de la contienda, cuando con un combo de tres golpes Kovalev mandó a la lona al veterano Pascal.

A pesar de las advertencias, Pascal siguió atacando de la misma forma. El desenlace llegó al minuto y tres segundos del octavo round, cuando Kovalev salió a atacar con toda la artillería pero un resbalón le impidió seguir en el castigo.

El réferi no dio conteo a Pascal, pero en cuanto prosiguió la pelea y vio la mirada perdida del canadiense sin que se defendiera y decidió parar el duelo.

Con este triunfo Kovalev defendió por primera ocasión las tres diademas que le arrebató a Bernard Hopkins hace cuatro meses.