“Fue una decisión correcta”: referí de la pelea Chávez vs. Taylor

Los últimos 30 segundos de esa pelea fueron inesperados. JC empezó a conectar a Meldrick hasta que con 17 segundos lo tiró de un derechazo; el referí del combate relatío el combate

Julio César Chávez, en su etapa como boxeador activo
Julio César Chávez, en su etapa como boxeador activo (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Aquel 17 de marzo de 1990 sobre el ring solo había un hombre, Meldrick Taylor. El estadunidense estaba dominando la pelea contra Julio César Chávez y el espectador más cercano, y primer testigo de esa situación era el referi Richard Steele. Hasta para él ya solo era cuestión de que pasara el último round para concretar el triunfo de Taylor, hasta que todo cambió súbitamente.

Los últimos 30 segundos de esa pelea fueron inesperados. JC empezó a conectar a Meldrick hasta que con 17 segundos lo tiró de un derechazo. Se levantó pero fuera de sí, lo que obligó a que sorprendentemente, el referí diera por terminada la pelea con solo tres segundos restando. Hasta el propio Taylor se sorprendió de esa decisión y su primera expresión fue decirle: “What? (¿Qué?)”.

“Fue una pelea inclinada para un solo lado, yo pensé que ya no había nada más que hacer”, aseguró Steele en entrevista con La Ai ción, al recordar el i nal de esa confrontación. “Pero de un segundo a otro (Julio César) sacó ese golpe. ¡Boooom! A todos nos dejó sorprendidos. Volteé a ver el reloj y me indicaba que le tenía que contar, hacer la cuenta de protección, pero veía la mirada de Taylor perdida. Fue una decisión difícil, pero ahora a la distancia veo que fue la decisión, la correcta”, aseguró.

Steele inició su carrera como oi cial de ring en 1970 y estuvo en 167 peleas de campeonato mundial pero ninguna de sus decisiones tuvo tanta respuesta como la de esa noche, en que detuvo fríamente la pelea a tres segundos de que se acabara la contienda.

 Y este referí no estuvo muy apartado del camino que tomó Julio César Chávez en el boxeo, ya que compartieron el ring en nueve ocasiones, incluidos además, la pelea contra Oscar de la Hoya y Frankie Randall.

Esa experiencia le permitió conocer bien a JC, sabía que su concentración no podía l aquear porque hasta un parpadeo podría cambiar las cosas.

“Trabajar con Julio fue muy fácil porque siempre hacía lo correcto, siempre obedecía. Las veces que compartimos ring no me dio problemas, pero siempre tuve que estar muy cercano a él porque era un gran pegador que devastaba y realmente lastimaba a esos tipos muy rápido por eso tenía que estar muy cerca para detener a tiempo”, dijo el oi cial que pertenece al Salón de la Fama del Boxeo.