Sin problema en la romana

Los mexicano-americanos Jessie Vargas y Brandon Ríos superaron la última prueba antes de medirse ante sus respectivos rivales hoy en Las Vegas

Brandon Ríos (i) y Jessie Vargas (d) en la ceremonia de pesaje
Brandon Ríos (i) y Jessie Vargas (d) en la ceremonia de pesaje (Top Rank)

Ciudad de México

En la pelea estelar en el hotel y casino Cosmopolitan, Jessie Vargas pondrá en juego por primera ocasión la diadema superligera de la Asociación Mundial de Boxeo. Hijo de padres mexicanos, el californiano se medirá al invicto ruso Anton Novikov, a 12 rounds.

"Ya estoy ansioso. Es mi primera defensa, y es cuando más se duda de uno como campeón. Estoy listo para demostrar. Siento como esos nervios que me impulsan a hacer más. Ya quiero subir y ver cara a cara a Novikov", dijo a La Afición el peleador de 25 años de edad, quien no pudo ocultar la emoción de su primera defensa y que llega a este compromiso con una foja de 24 triunfos, nueve de ellos por nocaut.

En la pelea preestelar de la noche y tras una ausencia de nueve meses de los encordados, el californiano Brandon Ríos se volverá a calzar unos guantes para enfrentar al argentino Diego Gabriel Chaves en un duelo pactado a 10 rollos.

Bam Bam viene de dos derrotas consecutivas, por lo que habló de la importancia de una victoria en su pelea profesional número 35.

"Entrené a fondo, por primera vez en mi carrera estoy preparado física y mentalmente para una pelea y se verá la diferencia", mencionó.

"Chaves es un peleador fuerte que viene a noquear y yo estoy listo para lo mismo. Se que va a ser una pequeña guerra que los fanáticos disfrutarán", dijo el peleador, que marcó un peso inferior al de su rival.

Dentro de la cartelera está contemplada la participación de los prospectos Jessie Magdaleno y Shane Mosley Jr., hijo del ex monarca estadunidense del mismo nombre. El hijo de Sugar Shane irá apenas por su segundo encuentro profesional en la división de peso medio.