Una en un millón

Gennady Golovkin y David Lemieux ven innecesarias las amenazas, saben que la potencia de sus puños serán suficientes el sábado por la noche.

 Golovkin mostrando la fuerza de sus puños
Golovkin mostrando la fuerza de sus puños (Chris Farina )

CIUDAD DE MÉXICO

Este fin de semana en el Madison Square Garden de Nueva York, GGG y Lemieux pondrán sobre la línea sus campeonatos mundiales para una pelea de unificación en la división de los medios en una contienda que se caracteriza por la pegada que los ha llevado a obtener poco más del 80 por ciento de sus victorias por la vía del nocaut.

Durante la última conferencia de prensa, ambos peleadores destacaron la importancia del duelo y sobre todo la intención de convertirse en todo aquello que los fanáticos buscan cuando ven boxeo: una pelea llena de acción, sin amarres y golpes de poder.

“Haré mi tarea, no hablaré de mi preparación pues a este nivel no se puede preparar a medias, sería mucho riesgo. Yo saldré del ring con esos títulos mundiales que él tiene y demostraré que no ser favorito no afecta”, dijo el canadiense David Lemieux, quien quiere cortar la racha del hombre que ocupa la segunda posición del ranking de los libra por libra y que marcha invicto.

Ambos peleadores, quien acudieron acompañados por su equipo completo, fueron corteses e incluso durante el frente a frente intercambiaron algunas bromas.

“Esta pelea no importa quién gana o quién pierde, pero esta es una de esas peleas que harán historia, que nos mantendrá a la orilla del asiento”, finalizó Oscar de la Hoya, el promotor de David Lemieux.