Pacquiao vs. Bradley: Guerra sin cuartel

Más que ningún otro entrenador, Freddie Roach sabe que los cambios en el estilo de un peleador no se dan de la noche a la mañana. Insistió que "al primer golpe que sienta Bradley, volverá a ser el mismo"

LAS VEGAS, Nevada

Desde hace cinco años, Freddie Roach ha tenido que "pelear" con los ángeles y santos para lograr que Manny Pacquiao genere de nuevo esa agresividad que lo caracterizó, ya que desde que incorporó la religión en su vida, el filipino está como adormecido.

"Fue una mezcla. La religión de Manny y el cambio de división a welter. Por un lado la religión le trajo paz y lo ayudó a salir adelante, pero disminuyó en agresividad. No quería lastimar a sus rivales. Ahora ve las cosas diferentes, entiende que sus fanáticos también quieren ver poder y por eso ha recuperado parte de esa agresividad. Otro elemento también fue el cambio de peso, no fue tan buena la decisión, pues por los tamaños se cortó la racha de nocauts. Fue una mezcla que no ayudó", reconoció el entrenador estadunidense, quien tiene 15 años trabajando junto a Pacquiao.

Con la voz de la experiencia, Roach se ha encargado de advertir al nuevo entrenador de Timothy Bradley que las cosas no son tan sencillas como parecen, y menos si no cuenta con todo el bagaje necesario.

"Él es analista, un comentarista de boxeo con mucha confianza que piensa que es fácil y que todo se resume a discursos motivacionales en la esquina. Se equivoca, Bradley no pudo cambiar en cuatro meses todo lo que viene arrastrando... al primer golpe que sienta será el mismo Bradley de antes", sentenció Roach, quien ha ganado en seis ocasiones la distinción a entrenador del año (2003, 2006, 2008, 2009, 2010, 2013).

Roach y Atlas se han enfrascado en una guerra de declaraciones desde que se anunció la pelea. Al entrenador de Pacquiao no se le hace adecuado que alguien que se dedica a narrar peleas esté en la esquina de un peleador, pero a pesar de todo lo declarado insiste que su reacción "no es nada personal".

Pero como si escuchara llover, Teddy Atlas se mantiene al margen de las declaraciones de su contraparte, y aunque aseguró que le gustaría demostrarle que se equivoca, su motivación va mucho más allá. Está basada en el compromiso que hizo con Bradley hace un par de meses.

"Me importa lo que piensen mis hijos, mi familia, la confianza que tiene en mí Timothy – quien ahora es como mi nuevo hijo y tengo que velar porque no incremente su riesgo – no me interesa lo que diga alguien más", sentenció Atlas, quien irá por su segunda pelea junto a 'La Tormenta del Desierto'.

Pero si hay algo en lo que coinciden Roach y Atlas es en la necesidad de adaptar esos estilos para prestarse a una buena pelea, pues saben que una victoria podría ser catapulta de un gran futuro y una derrota podría salir demasiado cara.

Arriesgando por un sueño

Con 26 años de edad, el campeón Arthur Abraham sabía que 'El Zurdo' Ramírez tenía su última oportunidad de dar el brinco y presentarse en una gran cartelera en Las Vegas. El alemán viajó 9 mil 447 kilómetros y sacrificó la ventaja de la localía para cristalizar el sueño de ver sus nombre escrito en un gran cartel.

"Quiero seguir haciendo historia, quiero ser el primer alemán en llevarse el triunfo en Las Vegas... Es una pelea complicada, pero vengo a hacer valer mi calidad. Subo sin temor y sé que daré una gran pelea", dijo el peleador que tiene ocho defensas del título supermedio y quien fuera campeón welter de la Federación Internacional de Boxeo con 10 defensas.

Abraham tiene tres años sin conocer la derrota, la última vez que fue superado fue por un nocaut de Robert Stieglitz.