Jhonny ve una peligrosa defensa

Jhonny González sabe que enfrentar a Clive Atwell representa un peligro, pues tiene todo por perder y nada por ganar

Jhonny González espera grandes nombres en su futuro
Jhonny González espera grandes nombres en su futuro (Boxeo Mundial)

Ciudad de México

El actual monarca pluma del Consejo Mundial de Boxeo examinó su situación y aseguró el hecho de enfrentar al número 12 del ránking mundial es una amenaza pues no cuenta con un nombre tan fuerte y tiene mucha hambre de triunfo.

"Yo pedí esto. La apuesta fue romper con esa larga inactividad, que ya va para ocho meses, pues el mayor afectado soy yo. No iba a esperar a que Abner Mares se recuperara de la lesión, pero ya es mucho tiempo y no quiero salir de ritmo", explicó el mexicano que se prepara con Ignacio Beristáin en el gimnasio Romanza.

Basando su preparación en la fortaleza y experiencia que acumula en 15 años de profesional, González pronosticó que a pesar de las ventajas que tiene Atwell (de distancia y alcance) logrará imponer su calidad.

"Es un pelador largo que tiene buen alcance, la verdad no se mucho de él, pues sólo encontré un video en el que pelea en un parque. Pero vi que puede ser incómodo. Yo me estoy preparando a profundidad para que ese día no se salga nada de los planes", abundó el peleador de 32 años que va por la primera exposición de la corona.

González Vera aseguró que después de Atwell todo indica que en su futuro aparecerá el nombre del invicto estadounidense Gary Russell Jr. para antes de que termine el año.

CAMPEÓN POR ORGULLO Y NO POR DINERO

"A pesar de que Jhonny González se alza como doble monarca del mundo y en su foja tiene victorias sobre figuras como el multimonarca Ábner Mares o el duro campeón japonés Hozumi Hasegawa, sus sueldos son miserables y eso lo tiene desmotivado. Si ha sacado adelante pleitos de gran importancia ha sido por orgullo y por nada más", calificó Beristáin, quien forma parte de la esquina del capitalino desde hace un año.

El reconocido entrenador veracruzano dijo sentirse indignado por los sueldos que gana el peleador a quien considera un dotado.