Se acabó el plazo

Tras años de ser comparados, Leo y Ábner generaron una rivalidad nacional como no se había visto en años


Ábner Mares y Leo Santa Cruz
Ábner Mares y Leo Santa Cruz (Mexsport )

LOS ÁNGELES, California

Por años, Ábner Mares ha escuchado que el único que puede hacerle sombra a su legado es el también mexicano Leo Santa Cruz, y el sábado podrá descubrirlo cuando se enfrenten en el ring del Staples Center, en Los Ángeles, California.

Un triple monarca ante un dos veces campeón disputarán la posibilidad de convertirse en el sexto peleador en poseer un título diamante, una distinción especial que otorga el Consejo Mundial de Boxeo.

Con el propósito de demostrar su superioridad, ambos peleadores buscarán el triunfo que proclame al ganador como uno de los rivales más duros dentro de los pesos pluma y los privilegios que eso conlleva.

"Una pelea que por tanto tiempo pedí genera un nivel de motivación más grande que cualquier otra. Santa Cruz dice que será fácil y me vencerá rápido, veamos qué tal le va ante un boxeador que lo supera en experiencia y pegada; para mí es personal y lo notará desde el primer campanazo, siempre se ha enfrentado a peleadores de nivel C, ahora enfrentará a uno de Clase A, le enseñaré lo que hace uno de esa categoría, y eso es ganar", declaró a La Afición Ábner Mares, quien representó a México en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.

Aunque Leo no ha sido tan frontal en las declaraciones durante la promoción del duelo, ha dejado entrever que su intención es acabar con el trabajo que inició Jhonny González en 2013, con aquel nocaut en el primer episodio que sorprendió al tapatío.

"Es un buen reto el que tengo enfrente, sin duda, el más duro de mi carrera, pero no es personal, aunque Ábner ya no es el mismo, Jhonny González lo dejó flojito", aseveró el michoacano de 27 años.

Este duelo, que será la bienvenida de Santa Cruz a los pesos pluma (57.153 kilogramos), luce complicado para ambos, ya que Leo pone pobre la línea su calidad de invicto; mientras Mares juega con su futuro, ahora que una derrota a este nivel rompería la racha de victorias que ha logrado, después de perder el invicto en 2013.

Ambos peleadores señalaron que una de sus metas es revivir las viejas y grandes rivalidades que tuvieron protagonistas mexicanos, como lo fue Érik Morales ante Marco Antonio Barrera, Salvador Sánchez frente al boricua Wilfredo Gómez, o Julio César Chávez ante el también puertorriqueño Edwin El Chapo Rosario.