Con corazón y resistencia

En lo que fue su debut dentro de la división, Salido encontró un duro rival en el tailandés Terdsak Kokietgym al que terminó acabando con potentes volados a la mandíbula

Siri Salido venció en su combate de esta noche
Siri Salido venció en su combate de esta noche (Especial )

Ciudad de México

En una muestra de determinación y fortaleza, el peleador sonorense Orlando Salido se levantó en tres ocasiones de la lona para llevarse la noche del sábado la corona mundial interina super pluma de la Organización Mundial de Boxeo.

En lo que fue su debut dentro de la división, Salido encontró un duro rival en el tailandés Terdsak Kokietgym al que terminó acabando con potentes volados a la mandíbula que fueron rematados con un uppercut que dejó desmadejado al resistente oriental.

"Fue un peleador bien duro. Me vi como novato al principio, por eso me conectó. Además pega bien duro con las dos manos", reconoció el peleador de sonorense, quien bajó del cuadrilátero con los signos de la batalla en su rostro.

Siri tuvo un inicio complicado al caer dos veces en el primer round, a causa de potentes envíos del experimentado tailandés que iba por su primera oportunidad mundialista.

El cansancio y el gran castigo recibido durante el duelo cobraron factura para el séptimo episodio, en donde el mexicano recobró la ventaja en las tarjetas aprovechando que el tailandés había tirado toda la carne al asador en un intento por terminar temprano la contienda.

El desenlace llegó para el décimo primer round, donde Salido mostró mucha más agresividad y logró conectar una seguidilla de derechas e izquierdas que lograron abrir la guardia del tailandés para que entrara un uppercut a la punta de la barbilla que lo derrumbó en la lona provocando que los servicios médicos saltaran de inmediato.

Con este triunfo, Siri Salido mejoró su récord a 42 triunfos, 29 nocauts, 12 derrotas y dos empates. El tailandés sumó su quinto descalabro.

En la pelea preestelar de la noche, el tijuanense Javier Mendoza se convirtió en campeón mundial de peso minimosca de la Federación Internacional de Boxeo en una pelea que mantuvo en el borde de la butaca a los fanáticos.

El Cobrita Mendoza sostuvo una pelea de alto nivel en el que se intercambió la batuta en innumerables ocasiones con Hirales, aprovechando sus ventajas.

Fue un festín de ganchos y volados, pues desde el campanazo inicial Hirales descubrió que Mendoza se dolía con los volados a la mandíbula; mientras que el tijuanense se percató del daño que hacía con el volado a las zonas blandas.

A causa de los ganchos en las zonas blandas, a pesar de que se enconchó la mayor parte de la contienda, Hirales visitó en dos ocasiones la lona y además perdió un punto más por golpes a la zona blanda.

Al final de toda la vía, La Cobrita logró coronarse al llevarse las tarjetas por 116-109, 115-110, 115-110.