Zona Sur de LMB, con aspiraciones distintas

León, Oaxaca, Yucatán y Tabasco llegan con perfiles diferentes lo que les hace ocupar posiciones diferentes viendo la competencia que tienen en la Zona Sur

Los equipos de la Zona Sur tienen diferentes aspiraciones
Los equipos de la Zona Sur tienen diferentes aspiraciones (Tomada de Twitter )

Ciudad de México

Estos cuatro equipos aparecen en la Zona Sur buscando trascender, pero lo que hicieron el año pasado más lo que se armaron en el receso de la temporada hace que sea claro que no están en la misma posición. Aunque todos van a partir de la misma línea de salida, no cuentan con la misma condición física para resistir el maratón de 111 juegos que empieza el viernes 31 de marzo.

Este es el perfil que presentan Bravos, Guerreros, Leones y Olmecas para la temporada 2017:

Un complicado regreso

No ha sido un camino de regreso tan sencillo a la Liga Mexicana para los Bravos, pero León va a tener beisbol. Tras esperar varias semanas para saber que estaban de vuelta, lo primero que tuvo que hacer el club fue armar su roster, uno que presentara un perfil distinto al que tomó cuando recibió lo que fueron los Broncos de Reynosa.

Los Bravos empezaron el trabajo de oficina poniendo al encargado de llevar las estrategias dentro del diamante, y esa responsabilidad es para Francisco Paquín Estrada. El experimentado manejador es la mejor forma de comenzar este proyecto, y tras su llegado siguió armar el roster.

El conjunto heredó un equipo que sufrió la temporada anterior, al tener el peor pitcheo del circuito con 5.34 de efectividad y el tercer bateo menos productivo de la Liga tras batear para .259, con solo 354 carreras anotadas en 113 juegos, lo que les dejó una media de tres anotaciones por duelo. Con esa herencia el club sufriría para competir en la Zona Sur con novenas como Puebla, Yucatán o Quintana Roo.

Por ello, el club trabajó para reforzar su roster y así se hicieron de los servicios de Carlos Valencia, Eduardo Arredondo, Niko Vasquez, Miguel Olivo, Anthony Gómez, Rubén Agramón, Adán Muñoz y Miguel Torrero, Alfredo Marte y Donald Lutz, para contar con un grupo que tiene algunos con camino recorrido MLB y otros en LMB, lo que les permitrá competir tanto desde la caja de bateo como a la defensiva. Y a esta lista posiblemente se sumen más nombres esta misma semana.

Para la lomita llegaron Walter Silva, Héctor Navarro, Roberto Padilla, Ricardo Gómez, entre otros, con lo que cambiaron la cara al pitcheo.
La misión del Paquín será poner a todos en la misma sintonía para encontrar su identidad, y así dar pelea, algo que lograrán pero, ¿será suficiente en esta Zona Sur?

¿Qué tan buenos guerreros son?

La forma en que los Guerreros van a responder a la apuesta que otros equipos han hecho de abrirle la puerta a los peloteros mexicoamericanos es jugando con un roster que solo tenga a mexicanos por nacimiento. Así es como buscan competir en la Zona Sur, una misión que se ve complicada luego de lo que pasó con ellos en el 2016.

El conjunto oaxaqueño tendrá como pilares a peloteros que han sido la base del equipo, como Érick Rodríguez, Jaime Brena, Alex González, José Martínez, Mario Valenzuela, Salvador Robles e Irwin Delgado, quienes deben tener al conjunto en equilibrio con todos los jóvenes que se integrarán.
Para contar con un roster completo, la directiva va a darle más oportunidad al talento que se ha estado formando en la Academia Alfredo Harp, muchos ya han probado de alguna manera el significado de ser jugador de Liga Mexicana, pero no solo ellos estarán, también se verán nombres de aquellos que estén ya en su punto para pisar los diamantes de la LMB.

El reto para el mánager Alfonso Houston Jiménez será integrar a los jóvenes sin que esto afecte su balance. La clave será evitar caerse temprano. 
El club sufrió la temporada anterior al terminar en el séptimo sitio del Sur con un pobre récord de 42-70. Uno de sus principales dolores de cabeza fue el jugar fuera de casa, ya que apenas pudieron ganar 18 encuentros en patio ajeno, sufriendo 37 derrotas.

Su camino en 2016 empezó con 11 derrotas consecutivas, llegando a estar 1-14. Ese fue un golpe del cual ya no se levantaron.

Los Guerreros fueron protagonistas tras calificar cinco años al hilo a playoffs, pero todo se terminó el certamen anterior, y ahora no parece el tiempo para volver a ese camino, al menos todavía no, pero este 2017 es un año donde pueden empezar a construir su nueva cara.

Ahora es tiempo de llegar a la cima

Es su tercera apuesta para dejar de ser el equipo que ve cómo su rival celebra el pase a la Serie del Rey. Para nadie es un secreto que en la LMB hay una variedad de poderes, equipos contendientes porque son muy sólidos, otros que son competitivos y pueden dar una sorpresa y los que solo serán observadores.

Los Leones están para ser contendientes, pero deben de hacer lo que no pudieron en 2015 y 2016, donde perdieron en la Final de Zona.

El conjunto pasó momentos de pena del 2011 al 2014. En esas campañas fue inquilino de los últimos sitios de la Zona Sur al ser el 8, el 7, el 6 y el 7. Su marca en ese lapso fue de 185-253. Pero a partir de 2015, con la llegada de una nueva directiva, las cosas cambiaron: dos campañas, dos primeros sitios de la zona con marca combinada de 143-79. Pero se han quedado en la final del pelotón.

Han llegado Esteban Quiroz, Leo Heras, Jairo Asencio, Yuneski Betancourt, Jordany Valdespín, Ronald Belisario, Diego Madero, Manuel Valdez y Robi Estrada, entre otros, refuerzos muy sólidos con el que estarán peleando la cima con el resto.

Saben que tienen un equipo con el tamaño para rondar otra vez más de 70 triunfos, como en 2016 con sus 77.

Los argumentos con los que van a pelear se reflejan en un staff de pitcheo sólido con Yoanner Negrin (otra vez será su as), Tomás Solís, Jonathan Castellanos, Juan Salvador Delgadillo y Alejandro Soto como los posibles abridores, y tendrán a los ya conocidos Jesús Valdez, José Juan Aguilar, Ricardo Serrano y Kevin Flores al ataque. El roster de extranjeros luce más fuerte con Valdespín (quien cubrirá la ausencia de Corey Wimberly), Betancourt, Ascencio y Belisario, peloteros que llegan para completar el grupo con Valdez y Negrín.

A encontrar su camino

Para nadie es un secreto que el estadio Centenario es el templo del pitcheo. Ahí cualquier ofensiva termina rindiéndose a los pies de los que escalan a la lomita.

La buena noticia para los visitantes es que ese sufrimiento solo es temporal, así es para todos los equipos menos para uno: los Olmecas. 

El conjunto tabasqueño tiene que vivir esta experiencia 55 encuentros, algo que todos saben, pero también es algo que no han podido superar para ser un invitado constante a los playoffs. ¿Su última calificación? En 2012.

El conjunto ha padecido por lo que se vive en su hogar porque no ha logrado armar un roster con el equilibrio para explotar a su favor las bondades de un parque de pitcheo ni han tenido una ofensiva que sepa producir en casa y cuando sale a otros sitios como Puebla, Oaxaca o hasta el mismo Quintana Roo (así como en estadios del norte), donde sus lanzadores son apabullados y a su ataque le falta estamina. 

Los números son claros: como local su marca fue de 29-25 (promedio) y como visitante acabó 15-42. Solo 15 triunfos consiguieron fuera del Centenario, su PCL fue de 5.39 y su bateo .249, en ambos rubros tuvieron peores números que en casa.

Cada temporada la directiva busca la forma de acabar con esa sequía, pero no han encontrado la fórmula: cuatro campañas con marca perdedora. 

¿Cómo acabar con esa inercia? Manteniendo al mánager que llegó ya iniciada la temporada anterior. Enrique Che Reyes sigue en los controles. Se reforzaron con Alejandro Astorga, Rolando Acosta, Jonathan Herrera, Alex Romero, Jorge Martínez, José Manuel Orozco y Salvador Valdez y sus nuevos bats tienen la capacidad de producir, sobre todo el cuarteto foráneo de Dave Sappelt, Jonathan Herrera, Madera y Alexander Romero.