Monterrey vs. Diablos: Regreso endiablado

Hans Wilson dio el hit con el que El México venció 8-7 a Sultanes, con tres carreras en la décima tanda.

Sultanes cayó en el Fray Nano
Sultanes cayó en el Fray Nano (Cortesía )

Ciudad de México

La frase se cumplió. El emergente se poncha o da de hit, y Hans Wilson pegó imparable con corredor en tercera para coronar el rally de tres con el que los Diablos Rojos le pegaron 8-7 a los Sultanes, en una entrada 10 en la que hubo cinco anotaciones.

De nueva cuenta el pitcheo de relevo de los Diablos fue el que se quebró a la hora cero, y ante una artillería tan poderosa como la del líder de bateo colectivo, eso cuesta. Con un doblete de Walter Ibarra los Sultanes construyeron las dos carreras con las que tomaron la delantera 7-5 en la alta de la tanda 10. Pero entonces vino el despertar del diablo que fue coronado con el batazo de Wilson a la profundo del jardín izquierdo, con lo que llegó al plato la del angustioso triunfo.

Fue un duelo manejado con pinzas por ambos manejadores, como si se tratara de un choque de playoffs, ya que las carreras se buscaron con toques y se evitaron regalando bases por bolas intencionales, pero también llegaron los batazos de poder con los que se escribieron seis de las 12 anotaciones de la noche.

Y justo al presentarse como un juego con sabor de playoffs, en los pequeños detalles se desnudaron las carencias de los locales.

Con el juego 5-5 y teniendo que llegar a extrainnings, el cerrador colorado recibió el doble de Ibarra con el que Asael Sánchez se desprendió al plato con la de la delantera, 6-5. Ibarra alcanzó la tercera un turno después y anotó con fly de sacrificio de Moisés Gutiérrez. Así se fueron a la décima baja 7-5.

Y llego Wirfin Obispo con la responsabilidad de terminar la historia. Pero no cumplió con el objetivo porque ante sus pitcheos se dio el regreso de los locales.

Los Diablos atacaron temprano cuando Carlos Figueroa se embasó con un infieldhit (que también se le puede llamar hit de piernas) y anotó la de la quiniela, pero los Sultanes respondieron con poder. Primero timbraron tres veces en la segunda tanda y luego dos en la cuarta para tomar una ventaja de 5-1 a partir de la cuarta.

Pero los locales encontraron los pequeños desajustes del abridor regio, Javier Solano, para con jonrón de tres carreras de Emmanuel Ávila solo hubiera una anotación de distancia. La cual se extinguió en la séptima.

A partir de ahí, el 5-5 no cambió hasta la décima.