Said Gutiérrez recibe recompensa

El catcher de los Sultanes de Monterrey vivió su primer juego de estrellas en su temporada 17 en LMB, en la que se acerca a 500 producidas

Said Gutiérrez, catcher de los Sultanes de Monterrey
Said Gutiérrez, catcher de los Sultanes de Monterrey (Miguel Boada Nájera)

Campeche

Sus spikes han dejado huella en la grama y la tierra, en un largo recorrido de más de mil juegos en la Liga Mexicana, en una historia de 17 temporadas.

Debutó en 1997, y 20 años después sigue dentro de los diamantes, detrás de home con una mascota en la mano izquierda y cubriéndose con un peto y una careta, y ha sido hasta esta temporada cuando ha recibido una recompensa por el trabajo y los años de sudar, cachar y batear: ser elegido y participar en el Juego de Estrellas.

Said Gutiérrez debutó en 1997 con los Leones de Yucatán, pero tras un juego se fue a probar suerte a Estados Unidos; estuvo en el beisbol de sucursales cuatro años y al no abrírsele el camino, volvió a la Liga Mexicana para construir su carrera.

Llegaron 12 temporadas con los Leones, una y media con Laguna, media con Tabasco, media con Reynosa y Sultanes, para continuar este 2017 defendiendo la camisola del equipo regiomontano, con el que ha tenido una sinergia y engranado de tal forma que su desempeño le valió para recibir un premio que nunca había tenido: ser elegido al Juego de Estrellas.

“Es algo que me hacía falta, un reconocimiento como éste, me encanta disfrutar esto junto a tantos compañeros que son y han sido estrellas de la Liga”, fue lo primero que comentó Said tras recibir su anillo como participante del evento que se realizó en Campeche.

El nacido en Monterrey obtuvo los votos de los aficionados al estar respaldado por sólidas estadísticas que ha logrado hasta ahora con la novena regiomontana: 42 hits en 34 partidos, cinco jonrones y 28 producidas, además de 15 anotadas.

“He tenido una buena temporada, las cosas se me han dado bien, todos los días de mi vida trabajo mucho, pero este año he hablado bastante de bateo con Chris Roberson y Walter Ibarra, y eso me ha ayudado mucho, ya que gracias al esfuerzo y al empeño estamos aquí”, continuó Said.

El receptor construyó los pilares de su carrera con los Leones, donde se convirtió en ídolo, pero eso nunca se tradujo en el reconocimiento de ser nominado al clásico de media temporada, a pesar de tener números destacados, algo que no le quita el sueño, y en lo que no le gusta poner su atención, las estadísticas, aunque su desempeño lo tuvo el fi n de semana en Campeche.

-Este 2017 puede ser especial: ser elegido al Juego de Estrellas, llegar a los 100 jonrones en tu carrera, y estar a cuatro producidas de llegar a las 500 en tu carrera, ¿qué te dice eso?

No me gusta poner atención en eso, porque son cosas que se dan, pensar en 500 producidas para unos puede sonar que son pocas, para otros que son muchas, parecen un buen número porque es algo que he logrado con una cantidad de turnos por debajo de lo que muchos han hecho; son 17 años, una vida, y han sido momentos que he disfrutado y después de tantos años veo ciertos logros que me llenan de satisfacción, cualquier número que se ponga se dice fácil, pero hay muchas cosas detrás de todo eso.

 -¿Qué te ha marcado este año que en definitiva está siendo especial?

Una de las cosas que me ha marcado es que estoy disfrutando cada que salgo al campo y algo muy importante, me siento cómodo con mis compañeros, con el cuerpo técnico, con el mánager y eso me ha hecho sentirme muy bien.

-¿Cómo mantienes intactas las ganas de seguir sacrificándote día a día, de dejar muchas cosas para saltar al campo y ponerte detrás de home?

Es tener el deseo de jugar y salir a hacer bien las cosas, es divertido cuando las cosas van saliendo bien porque cuando no, hay que preocuparse; en este momento todo ha sido divertido, me ha ido bien, pero no se trata de lo que pueda hacer, sino que el equipo gane y diario salir a pasarla bien con los compañeros.

-¿Qué significado tiene ahora estar jugando con los Sultanes y marcar los números que tienes?

Me hace sentir bien y muy especial estar en un equipo de primera línea como son los Sultanes, para llegar a un equipo de élite tienes que trabajar y jugar como tal, y es en lo que nos enfocamos esta temporada.