Momentos para recordar en lo que va de la Serie Mundial

El Clásico de Otoño regresó a Los Angeles después de pasar tres capítulos muy distintos en Houston, los cuales fueron marcados por instantes que deben ser recordados

Las cámaras captaron a Gurriel simulando ser un asiático
Las cámaras captaron a Gurriel simulando ser un asiático (Especial )

Los Ángeles

Después de tres duelos estos son los instantes que marcaron de una u otra forma el desenlace de cada uno de los encuentros que se realizaron en Houston.

JUEGO 3

-Entrada de pesadilla para Darvish

El abridor japonés solo puso lanzar 1.2 entradas en su debut en una Serie Mundial luego de que en el segundo rollo le pegaran cinco imparables y le anotaran cuatro carreras. Fue una ventaja que ya no perdieron los Astros. Darvish retiró la primera tanda en cuatro hombres pero después enfrentó a ocho rivales en la segunda.

-La "burla" de Gurriel

El pelotero cubano se metió en el ojo del huracán en la segunda entrada luego de que tras pegarle jonrón a Yu Darvish (que puso el marcador 1-0), realizará un gesto en el que se jalara los ojos simulando tenerlos rasgados cuando se encontraba en el dugout. Eso le valió una suspensión de cinco juegos para 2018.

-Un error que dio calma

Con el juego 4-1, en la quinta tanda, vino un batazo a tercera de Evan Gattis y un mal tiro a la inicial hizo que Josh Reddick se descolgara desde primera hasta el plato con la quinta carrera. Esa anotación les permitió tener dos de ventaja al final, lo que ayudó a que pudieran tener un mejor manejo del duelo, ya que tenían un leve margen de error.

-Peacock se lució

Conociendo lo inconstante que ha sido el bullpen de los Astros, el relevo de Brad Peacock resultó una gran noticia para el equipo. El derecho entró al relevo en la sexta tanda luego de que el abridor Lance McCullers dio una base y pegó un doblete, y aunque sacó los tres outs, con una rola a segunda y un wild pitch Dodgers anotó el 5-3. Después de eso colgó tres ceros. El relevo fue de 3.2 entradas.

-Bellinger se come cuatro chocolates

El novato de los Dodgers siguió apagado con el bat y alargó su agonía al irse de 4-0 en este duelo, con lo que se ponía de 11-0 en la serie luego de esta actuación. Lo más doloroso y preocupante de esto es que en sus cuatro viajes a la caja de bateo fue ponchado.

JUEGO 4

-Magia de Alex Wood

El abridor de los Dodgers tuvo silenciado al público ya que traía callados a los maderos de los Astros. El zurdo llegó a la sexta entrada tirando juego sin hit ni carrera pero George Springer le pegó jonrón para acabar con la magia. Así dejo el juego con 5.2 entradas de un hit y una anotación, con dos pasaportes regalados y tres ponches.

-Tiro a home

Con el duelo 1-0 para los Astros su defensiva cuido esa carrera. En la sexta Alex Bregman realizó un tiro a home con un out para de evitar que Austin Barnes pudiera llegar con el empate. Barnes se embasó con golpe, llegó a tercera con sencillo de Kike Hernández y buscó anotar con rodado de Chris Taylor, pero fue puesto fuera por Brian McCann.

-Bellinger despierta

Habiéndose ido de 13-0 en la serie, Cody Bellinger acabó su sequía con un doblete en la séptima tanda frente al abridor Charlie Morton. Ese batazo después lo convertiría en la carrera del empate gracias a que Logan Forsythe dio sencillo al central que fue suficiente para que Cody se desprendiera al plato.

-Falla el bullpen... otra vez

Con el duelo 1-1, los Dodgers le pegaron al taponero de los Astros para asegurarse así la victoria. Ken Giles subió al centro del diamante y para abrir la novena y fue castigado de inmediato, luego de que Corey Seager le abrió con hit, Justin Turner le regaló pasaporte y Cody Bellinger volvió a responder con doblete productor del 2-1. El ataque fue de cinco carreras, luego de que llegó un HR de tres carreras de Joc Pederson.

-Le pegan a Jansen

Con el duelo 6-1 para los Dodgers, el manejador Dave Roberts decidió mandar a Kenley Jansen al centro del diamante para sacar los tres outs finales, y aunque lo logró, fue raspado con un jonrón de Alex Bregman. Ese fue el segundo y último hit que dieron los Astros. Jansen terminó lanzando 14 pitcheos.

JUEGO 5

-Kershaw pierde magia

El abridor de los Dodgers arrancó como el pitcher dominante de los playoffs 2017 y en la cuarta se volvió mortal. El zurdo sacó las primeras dos entradas en seis hombres y 24 pitcheos y ganaba 3-0. Parecía que iba a ser otra noche de dominio, pero en la cuarta tanda los Astros pudieron detenerlo con buenos turnos al bat, dejándose pitchear y bateando cuando venía un buen pitcheo. Una base por bolas, hit, doble y jonrón llegaron para empatar el juego a cuatro.

-El único toque, no salió

En una serie donde se han desatado a la ofensiva, Dodgers y Astros no han recurrido al béisbol pequeño, y en el duelo dominical se dio el primer toque de sacrificio de un jugador que no sea pitcher, aunque no les funcionó. En la séptima tanda, con el duelo 7-7, Kike Hernández tocó para mover a tercera a Justin Turner, pero el toque fue malo, salió directo al pitcher, quien tomó y tiró a tercera, donde sacó al corredor.

-El salvador jonrón de McCann

El catcher de los Astros pegó cuadrangular en la octava entrada con el que el juego se puso 12-9. En ese momento solo parecía el golpe final pero ese cuadrangular fue la salvación para Houston, ya que Dodgers llegó a la novena entrada y anotó tres veces para empatar el duelo y mandarlo a extrainnings. De esta forma, el home run cambió las cosas y le permitió que los locales no perdieran el juego.

-Gran turno de Springer

En la décima entrada, Kenley Jansen había sacado dos outs cuando empezó a fallar. Primero le dio un golpe a Brian McCann para que pasará a batear George Springer. El jardinero llegó y dejó pasar los tres primeros pitcheos, todos bola, dejándole la presión al lanzador. Aunque el siguiente fue strike, volvió a aguantar y así negoció el pasaporte, para tener corredores en primera y segunda, llegando entonces el turno de Alex Bregman, con el que de definió el duelo.

-La Serie Mundial de más HR

Desde el primer juego se vio que las ofensivas de ambos equipos traían bien preparados sus cañones. Con tres jonrones se definió ese duelo, y siguieron usando esa vía para anotar. En el Juego 2 fueron ocho, en el Juego 3 llegó uno, en el Juego 4 pegaron tres y el domingo se volaron la barda siete veces, para llegar a 22. Con eso acaban de implantar la marca de más jonrones en un Clásico de Otoño, superando los 21 que se habían pegado en 2002.