Con paciencia y trabajo

El recién llegado mánager de los Delfines busca recuperar el equilibrio del equipo para levantarlo; para ello hará movimientos en el roster que ayuden a robustecer sus fortalezas 

 Orlando Sánchez
Orlando Sánchez (Rubén Guerrero)

Ciudad de México

Poco más de un mes de malos resultados convirtieron en insostenible la continuidad del mánager dominicano José Offerman al frente de los Delfines de Ciudad del Carmen, y ante el reto de devolverle victorias y satisfacciones a la escuadra cetácea apareció Orlando Sánchez, veterano estratega con amplio recorrido en la Liga Mexicana, bicampeón con los Saraperos de Saltillo. La directiva del equipo no dudó en apostar a la experiencia del boricua para que las cosas empiecen a tomar otro rumbo.

Pese a todo su bagaje, Sánchez pide paciencia para que los resultados lo acompañen y que incluso, aunque difícil, Delfines pueda aspirar a uno de los sitios de playoffs: "Habrá rotaciones en el pitcheo. Justo ahora carecemos de un abridor, pero tenemos lo nuestro", relata el timonel, quien en su primera semana de trabajo cerró con marca de 5-2 frente a Campeche y Quintana Roo.

Para los Delfines vienen días vitales por tener duelos relevantes en su intento de recortar distancia con los primeros sitios de la Zona Sur. "Se viene lo bueno", adelantó Sánchez, viendo que tiene agendadas series frente a Campeche, Yucatán, Quintana Roo y Puebla, cuatro conjuntos que se encuentran ubicados en la parte alta del pelotón.

Orlando suma 10 campañas dirigiendo en la LMB, y entre sus logros presume dos títulos con Saltillo en 2009 y 2010, por lo que sabe qué significa la presión, que en este caso, es dar resultados tras grandes movimientos. Con Delfines no partirá de cero, tratará de robustecer áreas donde han batallado, como en el bateo, donde son el peor equipo con su .245 de porcentaje, con la menor cantidad de carreras anotadas de la Liga (132) y solo 12 jonrones.

¿Cómo encontró al equipo?

Muy bien. Aquí cada uno sabe la necesidad que hay de ganar, afortunadamente los muchachos han estado entregándose. Estamos buscando tener una base más competitiva, pero aquí lo único que ha cambiado para bien es la actitud de los jugadores. Nuestro juego consiste en correr y batear, correr y batear. Vamos a aprovechar que tenemos pitcheo de buena calidad; más adelante aspiraremos al playoff, pero ahorita vamos a ir partido a partido. Necesitamos consistencia; no tenemos días libres, por lo que esperamos tener un mejor cierre de competencia.

El equipo ha carecido de ofensiva, ¿cómo hacer que lleguen más carreras?

Es cuestión de trabajo y paciencia. Hemos ganado algunos juegos y en todos nos han bateado; hemos hecho más trabajo de malla. Tratamos de fortalecer lo que venimos haciendo bien porque tenemos un lineup sólido. Así que no hay que desesperarnos, debemos ir despacio.

¿Habrá movimientos en el roster?

Definitivamente va a haber. Trataremos de colocar a algunos muchachos en otros equipos, posiblemente en Sonora (sucursal), porque acá no han estado jugando. Hay profundidad en el pitcheo y eso hay que aprovecharlo, tenemos a Tiago Da Silva (cerrador) y a Adrián Garza (relevo), además de otros buenos jugadores.

¿Qué es lo más difícil de tomar un equipo ya empezada la campaña?

Que las reglas ya están puestas. No puedes llegar y cambiar todas las reglas, hay que dejar las cosas como están, solo que con una premisa: 'llegar temprano y salir con ganas al terreno de juego'. No vengo a ser un verdugo, vamos a respetar lo que ya funciona. A mí me da gusto cómo está jugando el equipo.

¿Qué habló con la directiva para aceptar el puesto?

Yo estaba disponible, entrenaba en el beisbol de Chihuahua y pertenezco a Aguascalientes (Rieleros), pero se habló y me autorizaron llegar acá. Estoy entusiasmado con este reto. Estas semanas que vienen serán una prueba de fuego, tenemos series con Campeche y Yucatán; volveremos a Quintana Rooy luego a Puebla.