Noqueó México a Nicaragua y va a la Final del Preclásico

Con cinco carreras en la cuarta tanda la novena mexicana inclinó hacia su lado la balanza y con otra noche intratable de su pitcheo vapuleó a los nicaragüenses y se mete a la Final del Torneo Clasificatorio del Clásico Mundial el domingo

México, a la Final en Mexicali
México, a la Final en Mexicali (Cortesía )

Mexicali, México

El manager mexicano ajustó su line up, los bateadores entraron con otro plan en la caja de bateo, el pitcheo presumió la calidad que tiene y dejaron que los rivales les echaran una mano, así México noqueó 11-0 a Nicaragua, para asegurar su pase al duelo donde se disputará el boleto para el Mundial del 2017. ¿El rival? El equipo que gane mañana entre Nicaragua y República Checa.

Dos carreras en la primera, dos en la segunda, cinco en la cuarta y dos en la sexta, así timbraron las 10 veces que necesitaban para que por reglas del torneo, se concluyera con el nocaut en el séptimo rollo, para cumplir con los dos primeros compromisos.

La artillería tricolor llegó con una cara distinta. Primero por los movimientos en el line up que se hicieron y luego por el cambio del plan de cada bateador en la caja de bateo, donde se borró la palabra ansiedad y se le escribió la de paciencia. Y eso trajo carreras, otra vez dos, aunque pudieron ser más.

Fueron llamados a la caja de bateo siete hombres del line up mexicano en el primer rollo, una tanda donde aunque solo pegaron un hit aceptaron gustosamente que a tres de sus bateadores les ofrecieron un pasaporte. Dos de esos embasados timbraron: José Aguilar y Adrián González.

En el segundo rollo siguió el descontrol del pitcheo y la paciencia de los bateadores. Y otra vez cayeron dos anotaciones, ambos en los spikes de los que vieron pasar cuatro pitcheos malos.

Al terminar el juego del jueves frente a República Checa el manager del equipo, Édgar González, destacó la labor de su pitcheo. Y otra vez le cumplió. Stephen Landazuri llegó a la tercera entrada con la siguiente cuenta: 12 bateadores, 0 hits, 0 carreras, 0 bases por bolas y tres ponches. Y sacó la cuarta tanda en tres hombres con una doble matanza y un ponche.

Con 49 pitcheos y cuatro ceros colgados en la pizarra, Landazuri fue llamado a la oficina del jefe para que le avisaran que se tomara el resto de la noche libre, pues ya había cumplido con su trabajo y le tocaba al bullpen ponerse a trabajar.

Y la noche mexicana siguió con la fiesta en el cuarto inning. Del 0-4 con el que pasaron a batear regresaron al campo a la defensiva con un 0-9. Lo más destacado de esta situación es que no todo fue hecho a base de batazos, ya que fueron cinco anotaciones pero cayeron con solo un hit. Dos errores defensivos, dos golpes y una base por bolas.

Sebastián Elizalde y Agustín Murillo terminaron con dos carreras producidas. JJ Aguilar, Adrián González y Alex Mejía oprimieron el pentágono un par de veces cada uno, para ser los bateadores más activos. En el pitcheo, Landazuri caminó cuatro tandas de solo un hit, Geovanny Gallegos, Andrés Ávila, Carlos Fisher y Jesús García se encargaron de colgar los ceros del quinto, sexto y séptimo capítulo.

También destaca que el conjunto nicaragüense tuvo una mala noche al estar dentro del diamante. Su defensiva debe taparse la cara de la vergüenza de cometer tres errores y su pitcheo no puede presumir que lanzó dos wild pitches, regaló siete bases por bolas y golpeó a dos tricolores.

Este sábado Nicaragua y República Checa se ven las caras para definir al otro finalista, siendo el único juego programado en la jornada.