Por más velocidad

Marco Duarte tiró su segundo juego simulado como parte de su preparación para volver a abrir un juego, algo que hizo por última ocasión el 13 de mayo

Marco Duarte
Marco Duarte (Diablos Rojos)

Ciudad de México

Es algo que los aficionados no ven, pero es uno de los pasos por los que tienen que pasar los peloteros para completar una rehabilitación: un juego simulado. Cuando un lanzador se está preparando para volver tras sufrir una lesión o estar en un trabajo para corregir algún detalle en su mecánica, uno de los pasos que se dan es lanzar un juego simulado, lo más cercano que se puede estar a una situación real, y ahí se determina que tan cerca o lejos se está de volver.

Para el juego simulado el pitcher se prepara como si estuviera trabajando para un encuentro real, contando desde el calentamiento hasta el salir y subir a la loma. El lanzador tendrá enfrente a un catcher que le mandará las señales de los pitcheos y un bateador se parará en la caja de bateo. El pitcher llevará su secuencia normal en cuanto a tiempo entre lanzamientos y el bateador, en cierto momento, puede hacer swing y conectar el pitcheo.

Como es parte de una rehabilitación, el staff de coacheo observa el trabajo justo detrás de home, protegidos con una malla, con una pistola de radar para saber la velocidad de los lanzamientos, además de poner atención en la localización de los mismos.

Ahí se ve de cerca el progreso que lleva o en lo que aún necesita trabajar.

Marco Duarte acaba de pasar por esa experiencia. Luego de que problemas de mecánica y molestias físicas lo hicieran tener una marca de 0-6, el abridor de los Diablos ha empezado a trabajar en una rehabilitación para retomar su nivel después de terapias, trabajo especial con su mecánica, algunos bullpen y un par de juegos simulados.

"Va por buen camino el proceso. Hemos trabajado bastante desde que dejé de pitchear. Hemos hecho distinto tipo de terapia y ya va agarrando más fuerza el brazo, aunque estamos trabajando en eso para poder volver pronto", explicó Duarte.

El derecho lanzó por última ocasión el 25 de mayo en una labor de relevo, mientras su última apertura fue el día 13. Sus números muestran lo complicado de su año: en ocho aperturas perdió seis duelos, con 52 hits y 30 carreras admitidas en 30.2 entradas.

"Me cayó muy bien (el juego simulado) porque no es lo mismo tirar un bullpen, sin ver bateadores, que estar lanzando un juego simulado. Aquí debes hacer un mayor esfuerzo, tienes que aplicarte mucho más porque estás en una situación de juego, teniendo que enfocarte y concentrarte más. Me sentí mucho mejor en este que en el pasado y espero que pronto pueda estar de regreso", continuó Marco.

Aunque esta actividad hace ver que está más cerca de volver, todavía tiene trabajar en algunos puntos para contar con el nivel para subirse a la loma, específicamente en el tema de la velocidad, ya que sus lanzamientos no alcanzaron las 85 millas.

"En este momento me tengo que enfocar en el antebrazo, perdí fuerza en esa parte. Todavía me falta algo de trabajo para recuperar la fuerza que necesito para que mis pitcheos vuelvan a ser efectivos, pero ya me falta menos", sentenció Duarte.

El lanzador enfrentó a cuatro bateadores el domingo después del triunfo de los Diablos sobre Reynosa, tres derechos y un zurdo, simulando un trabajo de dos entradas, teniendo como catcher a Gerónimo Gil, quien también se está preparando para volver tras lesionarse la rodilla.