Se quedó en la octava el sin hit ni carrera de Estrada

El mexicano Marco Estrada estuvo a seis outs de lanzar un sin hit ni carrera, aunque al final se llevó el triunfo, en el 5-4 de los Azulejos sobre los Orioles

Durante siete entradas el sueño de Marco se mantuvo
Durante siete entradas el sueño de Marco se mantuvo (AP)

TORONTO, Canadá

Cuando se retiró del montecillo, Marco Estrada fue ovacionado por las 32 mil 322 almas en el parque de los Azulejos.

Caminó fuera después de lanzar la pelota 118 veces. Un solo imparable le quitó su oportunidad de conseguir un partido sin hit ni carrera. Saludó a su reemplazo, Roberto Osuna.

1 JUEGO sin hit ni carrera se ha dado en lo que va de esta temporada, lo dio el novato de los Gigantes, Chris Heston.

Jimmy Paredes, el hombre al bat de los Orioles de Baltimore terminó con el encantamiento en el octavo inning, cuando su sencillo arruinó la joya que pensaba entregar el serpentinero de Ciudad Obregón a la afición del Rogers Centre.

Estrada permitió un hit en siete entradas en su quinto triunfo como inicialista de la campaña. Dio pase a dos bateadores en el primer inning y uno en cada una de las siguientes dos entradas en la que parecería una noche ordinaria. Pero luego retiró a 15 en i la antes de que llegara Paredes, que bateó en lugar de Steve Pearce y mandó la bola al jardín izquierdo.

Los Azulejos estaban campantes rumbo a su noveno triunfo en i la en 11 desafíos, iniciaron lo que parecía un paseo llevando la diferencia a 5-0 con Estrada manteniendo a raya a los bateadores rivales.

Cuando Estrada salió del montículo tras ver su proeza detenida, la ofensiva de Baltimore respondió para anotar las siguientes cuatro carreras y colocarse a una del empate en la novena, pero los Azulejos escaparon 5-4.

Estrada nunca ha lanzado un juego completo en su carrera ni un juego sin hit ni carrera. Solo ha registrado 21 outs dos veces, la última fue en una labor de siete entradas dos tercios en abril, aunque permitió cuatro imparables. Su mejor resultado antes del de ayer data de 2012, cuando lanzó por ocho entradas consecutivas con 11 ponches.

Dave Stieb permanece como el único jugador que consigue un partido sin permitir hit en la historia de los Azulejos; lo hizo contra Cleveland el 2 de septiembre de 1990.