“Voy en serio con esto”: primera umpire en LMB

Luz Gordoa se convirtió este jueves en la primera mujer en ser umpire en la LMB; tras debutar en la Liga Invernal, así inicia un proyecto que cambiará la historia para las damas y para la Liga Mexicana

Luz Gordoa, primera umpire en la LMB
Luz Gordoa, primera umpire en la LMB (Cortesía LMB)

Ciudad de México

La presencia de la mujer en el beisbol se da como aficionadas, como parte de la oficina de algún equipo profesional o como jugadoras de softbol, pero ahora tienen una opción de vivir su pasión por este deporte de una forma muy distinta, estando realmente involucradas.

Es un nuevo proyecto de la Liga Mexicana. Es un nuevo proyecto de Luz Gordoa y Paulina Barajas. Y para la LMB y ellas es la oportunidad de abrir una puerta para hacer historia y para cambiar costumbres. La LMB anunció que para la temporada 2018 tendrá al menos a una umpire en los diamantes, luego de que se han puesto a trabajar en la preparación de dos féminas que mostraron interés en practicar esta profesión y que tuvieron los conocimientos para tomar la responsabilidad de estar dentro de un diamante impartiendo justicia.

Este jueves, Gordoa fue la umpire de tercera base en el duelo entre Petroleros de Salamanca y Cajeteros de Celaya, de la Liga Invernal Mexicana, con lo que se dio el primer paso en el proyecto.

"Lo primero que pensé fue 'adelante'. Sé que he salido adelante en los proyectos que he tenido y va el nuevo proyecto y voy en serio con todo esto", platicó Luz Gordoa vía telefónica desde Moroleón, Guanajuato.

La nueva umpire sabe profundamente lo que significa dirigir un juego. En su natal Culiacán, fue árbitro de futbol desde los 19 años de edad, cuando participó en la categoría Juvenil C varonil. En el beisbol ha sido jugadora de softbol desde hace 21 años, y comenzó a ser umpire desde hace cinco, tocándole debutar en juegos de tercera fuerza.

"El reto principal es que la mujer también incursione en el ampayeo, en este deporte que es el rey. Es un deporte maravilloso que he disfrutado como jugadora y como umpire y ahora viene la oportunidad de hacer historia", confesó Gordoa.

La sinaloense ha acumulado experiencias con todo tipo de niveles, pero confesó que para su debut nunca sintió nervios, ya que iba a estar en una situación en la que se siente sumamente cómoda.

"Ampayearle a hombres es mucho más sencillo que a las mujeres. Te puedo decir que ampayear en un juego de mujeres es muy complicado, es lo más duro que hay, porque somos muy difíciles y no nos gusta nada, aunque hasta la fecha no he tenido ningún problema", dijo. "Los hombres te respetan más que la mujer, porque las mujeres te encaran, se te ponen enfrente, te reclaman, te insultan si algo no les parece. Aunque todo eso sea parte de un proceso".

Como sucede con los peloteros prospectos, ambas han tenido que pasar por un proceso de preparación ya que decidieron entrar a esta aventura. En días pasados han cumplido con parte de su proceso de desarrollo, el cual incluyó acondicionamiento físico, repaso de las reglas, mecánicas de movimiento en tercias y cuartetas, así como el trabajo en juegos de la Liga Rookie, todo en la Academia de El Carmen, en Nuevo León.

Con toda la experiencia que ha acumulado jugando y ampayeando, Luz ha llegado hasta este punto. Ante la nueva aventura que tiene frente a ella, ahora ya como una forma de vivir, Luz ha recibido una gran cantidad de consejos. El principal está totalmente bajo su control y eso la tiene muy tranquila.

"De todos los consejos que he recibido durante este proceso en la Academia y en la Liga Invernal, el que ha sido la principal recomendación es que esté concentrada, que la concentración que tenga en el juego es lo mejor que puedo hacer, es mi mejor herramienta", confesó.

El año pasado fueron 34 los umpires que participaron en al menos una serie en la Liga Mexicana, y es a ese grupo al que se pretende integrar alguna de ellas para 2018.

Eso significaría llevar a otro nivel lo que ha hecho, empezando por convertirse ya en su trabajo. Y como sucede con todos los que deciden hacer del ampayeo su forma de vida, Luz va a tener que experimentar uno de los sacrificios más grandes que se tienen en esta labor: estar lejos de la familia.

"Es un tema delicado, porque lo principal es que no voy a estar con ellos", dijo Gordoa, quien tiene una hija de 14 años. "Y es duro no estar con ella, es algo que te mueve muchos sentimientos. Es triste no poder estar con ellos, pero de ellos recibo el principal apoyo. Platiqué con mi hija (el miércoles) y lo que me dijo fue que está mucho más orgullosa de mí con lo que estoy por vivir, y al escuchar sus palabras estoy mucho más motivada para enfrentar este reto, para seguir adelante".