Un fin de semana soñado para Jesús Castillo

El cañoneros de Rieleros estuvo por primera vez en un Derby de Jonrones y aunque no lo ganó, fue con un cuadrangular suyo que la Zona Norte se llevó el Juego de Estrellas y él, el MVP del evento

Jesús Castillo, el MVP del Juego de Estrellas de la LMB
Jesús Castillo, el MVP del Juego de Estrellas de la LMB (Miguel Boada Nájera)

Campeche

Todos son estrellas, son parte de lo mejor de la Liga Mexicana, pero el beisbol suele elegir a algunos para tomar un rol que destaca. Mientras siete lanzadores de la Zona Norte desfilaron en el centro del diamante para secar a la artillería sureña, el bat de Jesús Castillo fue el que con un solo movimiento le puso la pieza más importante al rompecabezas con el que armaron el triunfo, y eso le dio al cañonero de los Rieleros los elementos para ser nombrado el MVP del evento.

"Es un fin de semana soñado porque uno trata de hacer las cosas bien y divertirse y afortunadamente pudimos darles un gran show a los aficionados en Campeche. Frank Diaz siendo el campeón del Home Run Derby y ahora con el triunfo del Norte, en el que pude ayudar al pegar el jonrón a la hora indicada. Este premio es resultado del trabajo de todos", dijo Castillo al concluir el duelo que terminó 4-3 a favor de los norteños.

Castillo fue elegido a su séptimo encuentro estelar en su carrera pero éste contó con el regalo de darle la oportunidad de participar en el Home Run Derby, algo que nunca había experimentado, siendo además el tercer bat del line up. Su participación comenzó con una rola a primera base frente a los pitcheos de Francisco Campos en el inning número uno, dándole paso al momento estelar.

En la tercera tanda, Jesse fue llamado a la caja de bateo para hacerle frente a los pitcheos de Yoanner Negrín, teniendo a dos compañeros en los senderos. En cuenta de 1-1, Castillo vio venir un pitcheo que lo conquistó e hizo el swing, conectó la pelota y ésta empezó a volar hacia la barda del jardín derecho.

"Siempre fui buscando el batazo grande desde que tomé mi primer turno, ese era mi plan. Cuando empecé contra Francisco (Campos) no se pudo dar. Entonces en el siguiente tuve que hacer un ajuste por el hecho de que Yoanner tiene pitcheos distintos y me preparé bien y tuve la reacción indicada en el slider patinado que venía en el centro del plato y me salió un swing grande", comentó Castillo, quien describió los siguientes segundos de esa experiencia.

"Cuando hice el contacto sentí que la bola tenía chance de irse fácilmente pero conforme fue avanzando me di cuenta que perdía poder y me empecé a preocupar de que no superara la barda, pero sí pasó la barda", continuó.

Ese fue un jonrón de tres carreras con el que su novena le daba la vuelta a pizarra 4-3. Era apenas el tercer rollo, había seis tandas más por delante para mantener esa delantera. La ofensiva no logró aumentar la diferencia en la pizarra por lo que el pitcheo tuvo que cerrar por completo cualquier posibilidad de que hubiera una voltereta.

"Sabíamos que eso se iba a ver reflejado en el juego porque también el clima estaba húmedo y hacía calor, y nuestros pitchers se fajaron en la loma, hicieron muy buen trabajo, al igual que la defensiva, que también colaboró para evitar que nos hicieran daño", sentenció Castillo.

Curiosamente, por segundo año consecutivo el Jugador Más Valioso del Juego de Estrellas es un pelotero que pegó un cuadrangular de tres carreras con el que el Norte se encaminó al triunfo, luego de que el año pasado, José Amador fuera el MVP tras su jonrón en la séptima tanda que les dio en ese momento una ventaja de 8-3.