La importancia de ser un ‘Big Papi’

El MVP  de la Serie Mundial es más que parte de un equipo ganador, es... 'El dominicano' David Ortiz

David Ortiz
David Ortiz (Reuters)

BOSTON, Estados Unidos

Tiene 37 años, en su momento lo involucraron en una lista de peloteros que en 2003 supuestamente consumieron sustancias prohibidas y muchos decían que después de perderse casi la mitad de la temporada anterior por una lesión en el talón ya estaba acabado. Y cuán equivocados estaban.

David Ortiz, el “Big Papi”, fue reconocido como el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial, la cual ganaron los Medias Rojas por octava vez en su historia al imponerse en seis partidos a los Cardenales.

El impresionante pelotero dominicano, quien inició su carrera con los Mellizos de Minnesota en 1997, demostró la clase de beisbolista que es no solo cuando se para en la caja de bateo, sino por el liderazgo que tienen en el dugout, alentando y motivando siempre a sus compañeros, quienes a su vez lo respetan demasiado.

Y es que el orgullo de Santo Domingo vivió un Clásico de Otoño de ensueño, al batear 11 imparables, dos de ellos cuadrangulares y remolcar seis carreras para un impresionante .688 de porcentaje de bateo. Números categóricos para recibir el galardón.

Y si nos regresamos a la Serie de Campeonato, cómo olvidar ese gran slam clave que bateó Ortiz en el segundo juego, que sirvió para empatar el duelo, mismo que después se adjudicaron los patirrojos en extrainnings.

Quién lo dijera, el dominicano es el único pelotero que ha saboreado las tres Serie Mundiales que han ganado los Medias Rojas en los últimos 10 años. Honor a quien honor merece.