El festejo es en home

El primer mes de la temporada terminó con 20 juegos donde se dejó en el terreno al equipo visitante; Saltillo es el que más veces lo ha conseguido

Ciudad de México

Hay momentos que pueden marcar el desenlace de un juego y en ocasiones la mejor manera de describir la situación es con la siguiente frase: un hit y gana el juego, una rola, un ponche o un fly y se acaba. Y en 20 ocasiones esta temporada ha llegado el imparable con el que el equipo local deja en el terreno al rival.

Los Sultanes de Monterrey fueron los últimos que cerraron el juego con el nivel más alto de emoción que se puede dar (lo hicieron el domingo para cerrar serie frente a Aguascalientes).

Mientras estaba en la caja de bateo el zurdo Félix Pérez con dos outs en la pizarra, con la carrera del empate en tercera y la del triunfo en primera, podía ser dominado y perder 8-7 o llegar un hit que al menos empatara el duelo en la novena entrada. Y apareció un doblete a la banda contraria hasta el fondo del parque que se fue tan lejos que permitió que Walter Ibarra llegara safe al barrerse en home, en una jugada apretada.

“Le echamos ganamos, al principio estábamos perdiendo 6-0 y aquí está el resultado. El equipo nunca se rindió, seguimos fajados, luchando, buscando el objetivo que es ganar series y clasificar”, señaló Pérez, quien produjo cuatro carreras el domingo, dos de ellas fueron para el triunfo.

“Salí a buscar un batazo grande, estaba buscando pegarle bien a la bola para ver si podía tener la (carrera) de tercera y salió el extra base que nos dio el gane gracias Dios. Fue una buena serie con los Rieleros y seguir la lucha con Monclova que están en el primer puesto”, sentenció el cubano.

Esta es la segunda ocasión en la temporada en la que la novena regiomontana deja en el campo a su contrincante, pero el equipo que más veces ha celebrado de esta forma es Saraperos de Saltillo, con cinco.

El que se presente un desenlace de este tipo requiere que se presenten circunstancias específi cas, donde hay empate en la pizarra o el local llega perdiendo a la novena entrada o están en extrainnings, por ello, el anotar la carrera del triunfo con el famoso walk off, se pinta aparte. Y lo mejor es que no todos son iguales.

La forma más común en que se han decidido estos 20 juegos es con un sencillo, al tener 12 definiciones por esa vía, pero también se ha oprimido el botón del festejo en las tribunas por modos muy peculiares.

¿Qué tal cuando Saltillo venció a Reynosa el 6 de abril con un balk del lanzador Jesús Dueñas? ¿O cuando Tijuana ejecutó un squezze play frente a Veracruz el 16 de abril para dejarlos en el campo en 11 tandas?

El batazo más sólido y espectacular, por el que muchos aficionados pagan, el jonrón, también ha sido la vía para noquear al contrario.

Y una vez ha sido de la forma más explosiva: con casa llena. Samar Leyva, de los Diablos Rojos, así concretó la victoria del conjunto capitalino el 13 de abril frente a Veracruz.