Le faltan detalles a Vargas

César Vargas arribó este año a los Padres y está en la mira para subir al equipo grande, aunque debe pulir algunas cosas para dar el salto 

César Vargas
César Vargas (Iván López )

CIUDAD DE MÉXICO

Jugaron con el equipo de Grandes Ligas en un encuentro de pretemporada, pero su situación y futuro inmediato es distinto.

De los seis mexicanos que tuvieron actividad con los Padres de San Diego el fin de semana en la serie frente a los Astros de Houston en la Ciudad de México, el que se encuentra más cerca del home es César Vargas.

Quizá son 90 pies los que lo separan de alcanzar la tierra prometida. El poblano llegó a Estados Unidos en 2009 tras ser fi rmado por los Yanquis de Nueva York y su crecimiento lo llevó por la Liga Dominicana, la Rookie, A, A+, AA para tener una probadita de AAA el año anterior.

Entonces la escuadra neoyorquina lo dejó libre y los Padres vieron que tenía el perfi l para ayudarles. En el actual Spring Training el conjunto le dio la oportunidad de lanzar en cuatro juegos, contando la salida del domingo en el parque Fray Nano, la que resultó ser la única como abridor.

Al hacer el conteo de su actividad con el equipo grande, sus números fueron: ocho entradas en las que trabajó, admitiendo ocho hits, seis carreras (cuatro limpias), dos jonrones permitidos, cinco bases por bolas y 10 ponches. Su PCL es de 4.50.

Esas oportunidades de subir al centro del diamante fueron para mostrar lo que puede hacer y en lo que puede ayudar a la novena californiana, aunque sabe que todavía hay trabajo por hacer para pensar que puede desprenderse al plato para recorrer esos 90 pies que le faltan.

“Estoy en un punto en el que todavía tengo que aprender algunas cositas para poder llegar (a Grandes Ligas) y precisamente estoy trabajando en eso para que en el momento en que se dé el llamado, esté listo”, confesó Vargas, de 24 años de edad.

“Uno tiene siempre ese sueño de poder llegar a Grandes Ligas pero sabemos que lo que está en nuestras manos es trabajar y demostrar nuestro nivel. Nosotros debemos de estar listos para jugar al cien siempre, en cada momento en que estemos dentro del campo, y para cuando el manager o el equipo decida que es el momento para dar el salto, tengamos todas las herramientas para ayudar al conjunto en lo que nos pidan”.

La escuadra californiana se dio cuenta de que César todavía debe de trabajar más. Tuvo tres apariciones con el equipo grande en el arranque de la pretemporada, del 2 al 10 de marzo, teniendo en esa última aparición como relevo, cuatro carreras admitidas en dos tandas.

Entonces el club lo mandó a trabajar con su sucursal en Triple A (los Chihuahas de El Paso) pero lo llamó de nueva cuenta para la visita a México.

“En todas mis actuaciones, contando la de hoy (domingo) me enfoqué en mejorar en los puntos en los que necesito trabajar. En poner en práctica las cosas en un juego real frente a un rival real, para poder tener una mejora y ponerme en mejor posición para que se dé la oportunidad. Después de estas oportunidades todavía sé que hay cosas en las que debo de mejorar”, continuó el poblano.

Vargas tiene una recta que alcanza hasta 94 millas por hora, pero el pitcheo con el que se lució en el Fray Nano fue con su recta cortada, que según el propio mánager del equipo, Andy Green, resultó su lanzamiento dominante y con el que puede marcar una diferencia.

“Desde chico siempre tuve movimiento en la recta pero era inconsistente, no podía controlar donde llegaba. Hace dos años me dijeron que mi cutter tenía mucho potencial y empecé a trabajar en él, lo usé más en juego y ahora es una de mis mejores armas”, ahondó.

Entre las cosas que están en la lista de pendientes es hacer más fi no su control para mantener la constancia.