Hermanos Arellano quieren dejar legado en Leones de Yucatán

Hace cuatro años, Erick y Juan José llegaron a Mérida en busca de un sueño, poder darle la alegría a los aficionados yucatecos con un título en la LMB. En la actualidad, están cada vez más cerca de alcanzar el objetivo

Erick y Juan José Arellano, propietarios de Leones de Yucatán
Erick y Juan José Arellano, propietarios de Leones de Yucatán (Cortesía )

Ciudad de México

Su afición por el beisbol surgió desde que eran unos niños. Erick y Juan José Arellano son hermanos, y juntos han logrado trascender como dueños de los equipos Leones de Yucatán y Vaqueros Laguna. Nacidos en Mazatlán, Sinaloa, uno de los estados donde se respira este deporte, crecieron jugando en la posición de catchers en los campos de aquella costa del Pacífico. Su pasión y sueños de verse dirigiendo, se cumplieron en el 2014 cuando lograron convertirse en los nuevos propietarios del conjunto melenudo.

Entre las complicaciones financieras, de las inmediaciones y no tener un equipo base, se tuvieron que enfrentar los hermanos Arellano a una reestructuración. Situación que no sería nada fácil a su llegada a Mérida, Yucatán, tierra de los Leones.

"Nos enteramos que en Yucatán estaba descuidado el tema de beisbol. Y analizamos que ambos estados tienen una admiración por el 'Rey de los Deportes', y eso fue lo que nos llevó a elegir esta plaza que al día de hoy no nos arrepentimos. Fue la mejor opción", asegura Juan José Arellano, uno de los dueños de la novena melenuda, y qué también ha figurado como director del grupo empresarial ArHe.

A su llegada al conjunto, hace cuatro años, Juan José y Erick, se fijaron la meta de ser un equipo competitivo, algo que les ha caracterizado en las últimas tres finales de la Zona Sur, donde, desafortunadamente, no han podido llegar a la recta final del campeonato. A pesar de ello, la fe por alcanzar esa meta, ha seguido latente.

"Ha sido una etapa de aprendizaje, de ver los errores. La maduración en la directiva, así como la paciencia de la afición que ha sido fundamental, nos ha permitido cargar con ese sueño de darle a la mejor afición de México, su cuarto campeonato", aseguró Juan José.

Por su parte, el menor de los hermanos, Erick, sabe que el camino para llegar hasta donde están, ha sido costoso, más por la distancia de los estados. Pero eso no ahuyenta el sueño de seguir creciendo en la Liga Mexicana de Beisbol, del cual, reconoce la gran labor de su hermano.

"Juan José es el mandamás, el León mayor. Es una motivación para todos tener al que hace las cosas posibles y todos estamos muy contentos. Viene poco pero cuando lo hace, deja mucha sustancia para este arranque de la temporada", aseguró el director de Leones.

Por ahora, Leones celebra las primeras 50 temporadas ininterrumpidas, un festejo que pretenden llevar hasta la final con la obtención del cuarto título. Una hazaña que se conjuntaría en una de las sedes que tendrá el Juego de Estrellas este 2018. Erick confía en que haya festejo doble en el estadio Kukulcán.

"Queremos tener el Juego de Estrellas siendo campeones y la afición la sentimos contenta y allegada al equipo. Una vez más Yucatán, en nuestra administración, será sede", finalizó.