Un día como hoy...en la LMB

José Macías pegó tres triples en un juego

José Macías
José Macías (La Afición )

CIUDAD DE MÉXICO

Es considerado como el batazo más complicado y el más espectacular por todos los factores que se tienen que conjuntar para que se dé.

"Pegar un triple de por sí ya es difícil, dar dos ya es algo muy complicado, y pues, lograr tres, es algo que quizá raya en lo imposible", explicó José Macías, actual coach de bateo de los Diablos, y quien en 2008, se metió en el libro de los récords de la Liga Mexicana al dar tres batazos de tres esquinas en un mismo duelo.

Y esa frase del panameño no es exagerada. Tan difícil es conseguir este marca que solo siete peloteros lo han logrado en los 90 años de existencia de la LMB.

El 20 de agosto de 1958, jugando para Monterrey, Ray Garza instauró esta marca cuando sumó tres tripletes frente a Poza Rica, siendo Macías el último que ha logrado lo mismo.

"Apenas tenía una semana aquí en México y cuando di el primer triple estaba un poco agotado por la altura de la ciudad", recordó Macías. "Cuando di el segundo triple ya no aguantaba las piernas, llegué cansado a tercera porque en verdad es muy duro enfrentar el tema de la altura. Ahí Mauricio Zazueta, que era el coach de tercera, me dice que si daba otro más me metía al libro de los récords".

Era un sábado cuando Diablos Rojos recibía a Acereros de Monclova para el segundo choque de la serie y el Torito Macías era el segundo en el orden al bat. En su primera aparición su batazo se fue al fondo por el jardín central, mientras en el segundo rollo volvió a batear y le repitió la dosis al abridor Raúl Rodríguez.

Tras ser dominado en el cuarto capítulo con una línea al short, el panameño volvió a la caja de bateo en la sexta para enfrentar los lanzamientos de Florencio Bustillos.

"Siempre que bateaba entre dos en mi mente estaba llegar a tercera base, porque sabía que tenía la velocidad para hacerlo. En el siguiente turno me traen a un derecho y doy una línea por arriba de la raya de primera. No levanté la cabeza sino hasta que pasé la segunda y vi que el coach me dijo que siguiera. Llegué barrido, pedí tiempo y me quedé tirado un poco entre el cansancio y la emoción de disfrutar el momento, mientras se hacía el anuncio en el sonido local. No es algo que buscas, es algo que se da cuando juegas a la pelota de forma intensa, caliente", recordó el panameño.

A pesar de que todavía había posibilidad de que bateara, se quedó en el círculo de espera en la parte baja de la octava tanda, ya que Diablos terminó ganando por pizarra de 6-3.

Tras esa actuación histórica, José concluyó la campaña 2008 con ocho batazos de tres bases. Al final, consiguió 17 triples en Grandes Ligas, donde jugó siete años, y 17 en la Liga Mexicana.

"Tu mente está en llegar a tercera y ganarle al jardinero, ensuciando el uniforme, es más bonito así. Lo que queda es gozar esa jugada, porque demuestras la velocidad que tienes. También hay mucha emoción porque los fans y tus compañeros te gritan, 'sigue, sigue', y eso se disfruta mucho", dijo.

A siete años de distancia, José mantiene la emoción de recordar ese momento que lo tiene en la historia. "Da mucha felicidad estar en el libro de los récords, es un sentimiento especial que mi nombre esté ahí y se mantenga porque ese año di todo lo que tenía en el terreno", sentenció