Puerto Rico vence 9-4 a México

Con el juego 5-4, el catcher Xorge Carrillo dejó caer un fly del tercer out y Puerto Rico los hizo pagar, anotaron cuatro veces para dejar 0-2 a México, quien matemática aún vive

México cayó 9-4 ante Puerto Rico
México cayó 9-4 ante Puerto Rico (Mexsport)

Guadalajara, Jalisco

Otra vez la novena tanda fue la pesadilla. Y ahí se acabaron las esperanzas de México de vencer a Puerto Rico. Se luchó, se jugó sólido a la defensiva y se bateó cuando se encontró debilidad en el pitcheo rival, se estuvo a una carrera de los puertorriqueños pero cuando se tenía que ser perfecto para buscar la del empate o la del triunfo, se volvió a fallar. Cuatro carreras en la novena tanda de este sábado y cinco en la del jueves, definitivamente, es una pesadilla llegar al último inning. 

Novena tanda, dos en base y dos outs, y Joakim Soria hace que Carlos Beltrán eleve. Parecía el tercer out. El catcher Xorge Carrillo pide la bola y lo dejan. La esférica terminó en el suelo. Les das vida y te acaban. Tres bateadores llegó un jonrón que acabó el juego. Lo que era el tercer out para ir a buscar el empate, terminó siendo el golpe mortal.

Puerto Rico se pone de líder del Grupo D con 2-0 y México está en el sótano 0-2, pero por increíble que parezca, los tricolores todavía tienen vida. Así es, el formato del torneo permite pensar en un milagro. Si Puerto Rico vence a Italia y los mexicanos le pegan a Venezuela, entonces habrá triple empate con equipos de 1-2, y será momento de sacar el ábaco para conocer quiénes jugará el duelo de desempate el lunes. Sí, a pesar de que otra vez la novena tanda es una pesadilla para los mexicanos, aún hay vida.

Solo como un dato extra, a México le han hecho nueve carreras en la novena entrada en dos juegos del Clásico.

Fue una primera entrada con mucha turbulencia. Miguel González lanzó en su ciudad natal vistiendo la camisola de México y eso parece que le causó una emoción especial, ya que empezó con mucha adrenalina, y eso lo aprovecharon los dos primeros bats de los puertorriqueños. Ángel Pagan dio hit y Francisco Lindor le siguió con un batazo que hizo que la pelota volará y se perdiera en el cielo de Guadalajara.

Puerto Rico tuvo poder el viernes y empezó con la pólvora intocable. Quizá nervios, quizá demasiada adrenalina de parte del abridor tricolor. Y contra ese par de monstruos ligamayoristas, tuvo que pagar. El Mariachi entonces encontró momento donde respiró para poner sus ideas y su corazón en calma. Y gracias a eso sacó tres outs en tres hombres. Primera entrada donde el pitcheo mexicano fue raspado con dos anotaciones.

Los lanzadores puertorriqueños colgaron siete ceros contra la poderosa alineación de Venezuela, y Jorge López era el abridor elegido para trabajar. Apenas tuvo un paso fugaz por la Gran Carpa, solo dos juegos lanzados, que fueron en 2015, pero era el brazo que buscaba mantener el dominio.

Y en la primera tanda los tricolores acabaron con la perfección boricua. Y el Factor X, Esteban Quiroz, otra vez hizo daño. Negoció pasaporte y anotó con sencillo de Brandon Laird. Dos cosas se presentaron con esta tanda, El Pony cumplió como primer bat al embasarse y Laird, ahora como quinto en el orden en lugar de tercero, despertó de su letargo y dio un hit que le dio un aviso a todos, la artillería mexicana estaba lista. Pero había que pasar por un largo tiempo de espera.

El Mariachi y López sacaron tres outs cada uno en estricto orden. Segunda tanda, todo seguía 2-1. Pero el duelo se metió en una curiosa dinámica de un entrada en cero, una anotan, una en cero, una anotan, una en cero, una anotan. Así de la tercera a la séptima los visitantes timbraron cinco veces. A cuentagotas pero igual contaron para empezar el último tercio estando cuatro pasos adelante.

Para el tercer capítulo fue tiempo de escribir un párrafo sobre cómo Puerto Rico tomaba dos carreras de ventaja (3-1). La combinación fue Ángel Pagán da hit y el veteranazo Carlos Beltrán lo llevó al plato con hit. Para el quinto otra vez fueron los visitantes los que tomaron papel y lápiz para escribir cómo se alejaban 4-1. Miguel González intentó dejar el juego con dos outs en la quinta, pero a los hombres que enfrentó los dejó en base. Jake Sánchez entró para resolver el problema y lo hizo parcialmente, porque Reymond Fuentes, que llegó a la inicial con pasaporte, recorrió todas las bases para que cuando llegó al pentágono fuera para que se iluminara un 4-1 en el box score.

Para el séptimo capítulo la carrera llegó con el segundo cuadrangular de Lindor. Casi idéntico al anterior, que se elevó por todo el cielo para caer muy atrás de la barda del jardín derecho.

Esas siete tandas podrían haber llamado: Puerto Rico encuentra cómo batear y anotar frente al buen relevo que presentó el staff de pitcheo mexicano.

Del otro lado, nadie encontraba a los bats tricolores. Pasaron los innings y solo ceros estuvieron en la pizarra. Del segundo inning al sexto solo pegaron un hit. Sin fiesta de los bates, no había fiesta en las tribunas. El equipo se veía con falta de pimienta, pero en el séptimo capítulo todo cambió.

En la fiesta no podían faltar los mariachis. Y esos llegaron en ese mismo séptimo capítulo. Primero cantaron “Que no pare la fiesta”. Brandon Laird fue el que tomó el micrófono para empezar con doblete. Efrén Navarro se le unió con sencillo. Y con hit de Chris Roberson, un error del tercera base y un wild pitch, lo que llevó a tres mexicanos a oprimir el plato. ¿Qué no se podía? 5-4.

Aunque en la octava intentaron hacer la que les faltaba para alcanzar a los puertorriqueños, cuando Luis Juárez se embasó con hit, ni Adrián González ni Brandon Laird lo movieron de la inicial. Japhet Amador entró de emergente, pero tampoco pudo hacer algo. Acabó su noche con un ponche.

Entonces llegó el triste desenlace de la novena tanda con el que se enterraron las posibilidades tricolores. Y este domingo se juegan todo, ya que milagrosamente, siguen con vida.