El milagro de los Cachorros

Jugar en la Serie Mundial fue un hecho histórico para los Cachorros pero hubo otra historia que también resultó ser un milagro: el que Kyle Schwarber apareciera en el line up después de que pronosticaron que jugaría hasta marzo del 2017

Cachorros ante Indians en la Serie Mundial
Cachorros ante Indians en la Serie Mundial (AP)

Cleveland

Mucho se habla del mágico regreso de los Cachorros a una Serie Mundial pero aún más milagroso fue que saltaran al diamante para el Juego 1 del Clásico de Otoño con una novedad en el line up: Kyle Schwarber bateaba como quinto en el orden como bateador designado.

En abril, los pronósticos de los expertos decían que volvería a jugar hasta 2017. En su mente, que estaría de regreso antes. Y ese retorno fue ni más ni menos que para jugar en la Serie Mundial.

El nombre Schwarber se hizo noticia cuando el 7 de abril chocó con su compañero, Dexter Fowler en un juego frente a Arizona y se lesionó. Los resultados fueron que se había desgarrado los ligamentos de su rodilla izquierda y que tenía lastimado el tobillo de la misma pierna, lo que lo dejaba fuera de la temporada 2016. Eso es lo que normalmente sucede con este tipo de lesiones.

El pelotero de 23 años se puso a trabajar y gracias a que los Cachorros llegaron hasta el Clásico de Otoño el zurdo volvió a tomar un bat y se paró en la caja de bateo. Pasaron 202 días de la última vez que Schwarber había tomado un turno y cuando lo volvió a ser fue en el escenario más grande.

¿Cuándo supo que estaría listo para volver a jugar? "Hace seis días", respondió de manera Schwarber. "Todo el tiempo, el plan era que estaría listo para los Entrenamientos de Primavera. Visitaba al doctor una vez al mes y él me seguía diciendo que iba a estar listo hasta la próxima temporada pero justo antes de viajar a Los Angeles (para la Serie de Campeonato) el doctor me dijo 'Estás muy fuerte, no voy a detenerte para hagas lo que quieras".

Schwarber tomó su primer turno en la segunda entrada y fue ponchado por Corey Kluber, pero volvió a la caja de bateo en la cuarta tanda y se hizo notar. El zurdo prendió una recta del abridor de los Indios y mandó la pelota contra la barda del jardín derecho, quedándose a menos de un metro de volarse la barda, llegando a la segunda base. En la séptima negoció pasaporte y en la octava fue ponchado. Sí, el milagro se cumplió y seguirá jugando. El manager del equipo, Joe Maddon, confirmó que volverá a ser el designado para el Juego 2.

"Me dio mucha confianza", explicó Kyle al terminar el Juego 1. "Esos dos pitchers son de lo mejor en Grandes Ligas y me sentí cómodo en la caja de bateo, eso definitivamente fue un plus".

Distintos tipos de rehabilitación son a los que se sometió para tratar las dos articulaciones que se había lastimado, pero hubo una terapia que fue más importante, la mental.

"Cuando el doctor me dijo que no iba a ponerme ningún impedimento, llamé a Theo Epstein (gerente operaciones de los Cachorros) y le dije me gustaría tener por lo menos la oportunidad de tratar de jugar. Sabía que no habría ninguna garantía, pero muy dentro de mí pensé que me mataría si por lo menos no lo intentaba".

Schwarber empezó a trabajar más duro en correr y tener distintos tipos de esfuerzos de alto impacto para sus articulaciones y también tuvo prácticas de bateo con una máquina. Entonces vinieron dos juegos en la Liga Otoñal para quedar listo para el martes 25 de octubre.

El milagroso regreso del toletero que la temporada anterior terminó con 16 jonrones y 43 producidas en 69 juegos, también tuvo como razón el haberse preparado mentalmente para estar de regreso.

"Se perdió todo el año físicamente, pero no mentalmente", dijo el manager de los Cachorros, Joe Maddon. "Ha acudido a todas nuestras reuniones, las asambleas de receptores y lanzadores. Todo el año ha observado los videos. Está al tanto de toda la información. Realiza todo lo que hacemos en casa. Soy un gran creyente en visualización".

Y sí, Kyle fue el que tomó el sitio como bateador designado que durante la temporada regular ocuparon Dexter Fowler, Kris Bryant y Jorge Soler.