El bat encendido que necesitaban

Los Diablos tienen en Eliezer Alfonzo a un jugador de peso detrás de home, el cual está siendo un gran productor

Eliezer Alfonzo
Eliezer Alfonzo (LMB)

Ciudad de México

El inicio no estaba contemplado, aunque no estaba muy lejos del equipo, y ahora se ha vuelto en un gran tanque de oxígeno para los Diablos Rojos a la defensiva y con su bat. Y lo que hizo ayer fue el ejemplo de lo importante que está siendo para el equipo.

La novena escarlata apostó a dos peloteros jóvenes (Hans Wilson y Eduardo Revilla) para hacerse cargo del plato al iniciar el año, luego buscaron al veterano Gerónimo Gil para que les diera más solidez en esa posición y solo pudo ayudar en un juego, ya que se lesionó la rodilla y se perderá el resto de la campaña. Entonces decidieron integrar a Eliezer Alfonzo, quien estaba en la sucursal de Ensenada, cumpliendo funciones de coach.

Y el venezolano se convirtió en un revulsivo. Y su actuación de ayer fue un capítulo más del nivel de aporte que puede tener. El derecho, como cuarto en el orden, se fue de 5-3 con una anotada y tres empujadas, una de ellas llegó con su octavo jonrón del calendario.

Con esta actuación su porcentaje de bateo es de .424. "Estoy muy contento de esta segunda etapa con el equipo. Me están sirviendo mucho los consejos de (José) Macías (coach de bateo), y por eso me estoy sintiendo cómodo al pasar a batear, además, me está ayudando mucho la confianza que me da el Borrego (José Luis Sandoval, manager del equipo)", fue lo que comentó Alonzo al concluir el juego.

Con sus 37 años de edad, la experiencia está siendo su principal arma para hacer daño con su madero, ya que solo en cuatro duelos se ha ido en blanco, teniendo 14 choques de múltiples imparables conectados. Además, ha sabido responder a la hora cero, con dos outs y corredores en posición de anotar ha empujado nueve carreras, el segundo mejor del equipo solo debajo de los 13 de Iván Terrazas. En el juego de ayer, Diablos Rojos presumió una nutrida ofensiva, liderada por Eliezer y Leo Heras, para imponerse 14-8 a Saraperos de Saltillo y amarrar la serie que se disputa en el Estadio Fray Nano.

Edgar Quintero produjo la primera carrera del encuentro con elevado de sacrificio para mandar al plato a Luis Borges, pero Diablos respondió de inmediato con la primera producción de Alfonzo, quien dio sencillo al izquierdo con el que remolcó a Ramón Urías. En la tercera los locales armaron rally de tres anotaciones.

En la quinta, Saraperos reaccionó con una anotación aunque los de casa fabricaron cinco anotaciones. Saltillo llegó a cuatro carreras en la sexta pero los rojos timbraron dos en la sexta y tres en la séptima para sentenciar el duelo. En la conclusión de la sexta, Alfonzo disparó su octavo cuadrangular de la temporada y Samar Leyva respondió con sencillo que mandó a Iván Terrazas con la undécima anotación roja. En el cierre de la séptima, Hankerd dio sencillo con el que Heras cruzó la registradora. En el mismo rollo, Emmanuel Ávila dio doble con el que Urías y Hankerd llegaron a home.

FESTEJO Y RÉCORD

En el primer juego de la serie entre Tigres y Leones no solo se festejó a las mamás, sino que se impuso un nuevo récord de pelotazos y se empató otro. Humberto Sosa recibió tres golpes de forma consecutiva, por lo que igualó la marca que tenía en solitario Dave Christiansen, de Torreón, quien recibió tres el 12 de junio de 1977 vs Tampico.

En tanto, además de los tres pelotazos recibidos por Sosa, Kevin Flores recibió dos por lo que en total fueron cinco golpes en un juego de nueve entradas, que supera la marca de cuatro.