Alan Sánchez, hecho para los libros de récords

El jugador de los Guerreros de Oaxaca platica de la experiencia de batear de 6-6 para empatar una marca de Liga Mexicana

Alan Sánchez
Alan Sánchez (Imago7)

Ciudad de México

Hay formas de hacer historia dentro de un diamante y una de las más duraderas es empatar o establecer un récord, ya que eso automáticamente te integra al libro de marcas de la Liga Mexicana. Hay quienes logran meterse a ese selecto grupo con algún gran juego o por acumular muy buenos números en una temporada o durante la carrera, pero existen peloteros que tienen juegos especiales con los que hacen historia.

Alan Sánchez es uno de ellos. El viernes pasado el jardinero de los Guerreros de Oaxaca se encargó de que su nombre se vuelva a escribir en el libro Quien es Quien (donde se compilan las estadísticas y los récords de la LMB), cuando pasó a batear seis veces y en todas pegó hit, con lo que es el jugador #42 que termina una jornada bateando de 6-6.

Sánchez tuvo una noche perfecta en el Estadio Hermanos Serdán frente a los Pericos al pegar un doblete y después cinco sencillos, el último de ellos en la novena entrada. Con eso la historia se hizo.

“Es algo muy difícil de explicar, porque es un récord muy especial. Es un sueño para un jugador, algo anhelado para los bateadores el poder hacer historia”, comentó Sánchez, horas después de ese especial juego.

Y por supuesto que fue especial ya que todo pintaba para ser un día complicado, luego de que el equipo viajó de Oaxaca.

“Fue un día que ya estaba destinado para mí. Fue un día de viaje y le había comentado a los coaches que me sentía apretado, no me sentía bien pero se dieron los resultados, y lo más curioso es que el sábado me sentía bien y no puede hacer nada, así es el beisbol”, confesó.

Alan es el primero en el orden al bat de los Guerreros y le tocó abrir el duelo frente al zurdo australiano, Travis Blackley. Al tercer pitcheo que vio del lanzador de su bat salió un bombazo que de un bote salvó la barda para convertirse en doble de terreno.

“Ahí tomé confianza. Es muy importante para un bateador dar hit el primer turno porque en los siguientes turnos ya vienes más relajado y motivado y te hace sentir más cómodo pararte a batear. Los primeros hits fueron muy complicados porque fue contra un gran lanzador como Blackley”, ahondó.

Después de ese inicio todo transcurría de forma normal. Guerreros tuvo una buena tarde y Blackley sufrió, y así, Alan pasó a batear en la tercera y en la cuarta entrada, oportunidades en las que Sánchez disparó dos sencillos más. El tercero fue el último para Blackley, quien fue sacado del juego.

Se fue el abridor pero el toletero mantuvo su bat en ritmo. Ante un relevo llegó sencillo en el sexto inning y la historia se repitió en el séptimo. Así, Sánchez se puso de 5-5 después de siete innings, por lo que sabía que necesitaría que sus compañeros siguieran bateando para presentarse de nuevo en la caja de bateo.

“Sabía que tenía la oportunidad de empatar una marca, eso me lo habían comentado en el Pacífico con Los Mochis luego de que en un juego me fui de 5-5, entonces al llegar la octava y ver que batearon muchos compañeros míos, supe que tendría oportunidad de batear otra vez. Ahí estaba pensando, ‘tengo que darlo, tengo que darlo’, para estar en el libro de los récords. Además, Gerónimo (Gil, coach del equipo) se me acercó para decirme que iban a hacer muchos movimientos de jugadores porque ganábamos por varias carreras, pero que ni creyera que me iban a sentar”, contó Alan. Oaxaca siguió bateando en el octavo inning y en el noveno, le llegó la oportunidad. Con un out y frente al relevista Mario Morales estaba la oportunidad de hacer historia.

“Entonces llegó el momento y la verdad sí estaba un poco nervioso en ese turno, pero lo bueno es que pude controlar los nervios y la adrenalina y pude dar el batazo que se fue de hit”, continuó el nacido en Guasave, quien con un rodado que estuvo cerca de atrapar el short stop, concretó el juego para la historia.

Al llegar a la primera almohadilla sabía que iba a tener otra pelota más para su colección, una que es muy amplia, ya que ha tenido las actuaciones necesarias para participar en juegos donde empató un récord.

“Me dieron la bola del hit, la firmé y le puse los datos de lo que había logrado y ahí la tengo guardada. He ido coleccionando las pelotas que son de los momentos especiales”, sentenció.

¿Cuáles son esos momentos especiales de los que habla? Pues el día en que pegó dos dobletes en una misma entrada y cuando bateó el ciclo, ambos logros están en el libro de los récords.