A escribrir su propia historia

El jardinero izquierdo José Manuel Orozco, se ha ganado un lugar en la titularidad de Vaqueros Laguna y ahora tratará de corresponder a la confianza dada por su mánager Lino Rivera.

Torreón, Coahuila

José Manuel Orozco tiene poco en el profesionalismo, pero quiere escribir la propia con Vaqueros Laguna este 2014, en el cual confía en que habrá play offs.

Joven y muy positivo, Orozco a base de buenas actuaciones se ha ganado un lugar en la titularidad de la novena naranja y ahora tratará de corresponder a la confianza dada por su mánager Lino Rivera.

Como muchos peloteros, su historia inició en el campo a temprana edad, a los cuatro años ya tomaba el bat y daba sus primeros hits, al ver su potencia, fue su padre quien lo alentó a seguir por ese camino hasta verlo hoy como un profesional y una promesa de nuestro beisbol.

La historia del mazatleco inició desde el 2010, cuando fue firmado por Rojos del Águila de Veracruz, donde jugó en la academia para después ser llevado al primer equipo.

"Siempre hay que salir con mentalidad ganadora, nunca negativo, si pierdes levantarte con la misma motivación a pelear”.

Con Laguna vino a cambio de Iván Araujo, uno de los elementos que estaba muy identificado con la afición, es por eso que tiene el doble reto de convencer a su mánager y al respetable.

¿Cómo inició tu historia en el rey de los deportes?
Mi historia empezó en 2010, estuve dos años con el Águila de Veracruz, un año con Leones de Yucatán y este con Vaqueros Laguna. Tengo poco de profesional, he sacrificado mucho para llegar ya hora depende de uno el mantenerse, es lo más difícil.

¿Todo tuvo un inicio, cómo fue?
Desde niño, desde los cuatro o cinco años empecé a jugar beisbol, desde ahí cuando a los 17 me firmó Veracruz y fui a la Academia, ahí nos pulimos más, pero en sí, todo el transcurso de mi vida ha sido jugar beisbol.

¿Quién te inició en el beisbol?
Mi papá, siempre me apoyó, me llevaba a entrenar todos los días y eso fue clave par que yo no dejara el beisbol y siguiera siempre preparándome, por eso a él le agradezco mucho.

¿Qué significa el beisbol para ti?
Es mi vida, desde niño he jugado este deporte que me gusta, que me apasiona y lo juego con amor cada vez que lo hago, siempre doy el cien por ciento y creo que eso es la clave de estar siempre presente peleando un lugar en el equipo.

¿Ganarse la titularidad, qué tan importante es en la parte motivacional para un jugador?
Así es, es lo que busca un pelotero, jugar todos los días, tratar de ayudar al equipo y el mánager me ha dado la oportunidad de estar ahí desde un principio, estuve un tiempo fuera por lesión, pero me reincorporé y estoy dispuesto a darlo todo por Vaqueros.

¿La gente se pregunta si habrá play offs este año?

"Lo que busca un pelotero, jugar todos los días, tratar de ayudar al equipo y el mánager me ha dado la oportunidad de estar ahí desde un principio".


Sí, la gente de La Laguna ya quiere play offs y nosotros sabemos esa responsabilidad que tenemos con el equipo y creo que este 2014 será otra historia, llegó gente nueva, otra con mucha experiencia, que tiene hambre de llegar a postemporada, que han peleado campeonatos y creo que a nadie de nosotros nos gustaría quedar fuera, claro que pelearemos por los play offs.

¿Qué hacer para que eso suceda?

El equipo debe estar unido, anímicamente, llevarnos todos muy bien para que esto funcione y en el campo hacer lo que nos corresponda a cada uno, el pitcheo debe sacar outs y nosotros producir carreras para ganar.

¿La familia, qué rol juega en el pelotero?
Es difícil estar lejos de ellos, al principio de la temporada mi esposa y mi hijo no estaban conmigo y es complicado, pero ya están conmigo y es un apoyo fundamental para uno, lo ayuda a levantarse en las malas y a motivarse más en todo, por ellos uno da el cien por ciento en el trabajo.

¿Qué le puedes aportar al equipo?
Yo trato de ayudar siempre, a los más jóvenes darles consejos, yo estuve en su posición, transmitirles lo poco que he aprendido y en el campo hacer lo que tengo que hacer, lo que me caracteriza a mí, ser un corredor de bases confiable, batear, darlo todo, siempre aportando.