Noquean a Kansas; Gigantes gana 11-4

La Serie Mundial se empató con el triunfo de los Giants, y se decidirá en Kansas City, luego de que la ofensiva de SF bateó 16 imparables

Hunter Strickland , Buster Posey , Brandon Belt y Pablo Sandoval celebran la victoria
Hunter Strickland , Buster Posey , Brandon Belt y Pablo Sandoval celebran la victoria (Reuters)

SAN FRANCISCO, Estados Unidos

En el gran despliegue musical que se escuchó ayer en el AT&T Park de San Francisco, que fue del himno de los Estados Unidos interpretado por la guitarra de Carlos Santana hasta el “I left my heart in San Francisco" el que se terminó el juego, pasando por Préndeme el mechón de la Banda MS cuando entró a lanzar el mexicano Sergio Romo, la canción que cambió la historia fue: The eye of the Tiger.

En el ring los Reales vencían 4-3 a los Gigantes en la quinta entrada, justo cuando se escuchó la canción que marcó a una de las películas más conocidas y exitosas de la historia: Rocky. Era el turno al bat de Pablo Sandoval cuando sonó la conocida interpretación que prendió a los aficionados. Sandoval dio hit que llegó a tercera base a Hunter Pence. Un turno después, Brandon Belt recibió pasaporte para llenar la casa y Juan Pérez elevó al central para mandar al plato el 4-4.

Después de ese 4-4 llegó el sexto round, donde comenzó a forjarse el nocaut para los Gigantes, quienes conectaron tres impresionantes ganchos directos a la humanidad de los Reales, que empezaron a debilitarlos porque el 7-4 ya se veía difícil de alcanzar. Y ya no hubo manera de que se recuperaran, porque el nocaut se consumó en el séptimo round, donde con cuatro rectos los Reales fueron noqueados.

Aguantar los embates iniciales de los Reales, buscar la forma de anotar hacer carreras, jugar de forma inteligente y paciente, hicieron que la pelea de ayer pasara de unos Reales agresivos a unos Gigantes motivados y con pegada, una pegada que los llevó a terminar con una pizarra de 11-4 que empata la Serie Mundial y que cumple con los pronósticos, regresará a Kansas City.

El mejor hombre a la ofensiva por los Gigantes fue Hunter Pence con tres imparables y un trío de producidas, seguido de Pablo Sandoval con par de empujadas y de Gregor Blanco con sus tres anotaciones.

El pitcher ganador fue Yusmeiro Petti en labor de relevo, al tirar tres entradas en blanco, de solo dos hits y con par de chocolates, mientras que el novato Brandon Finnegan cargó con el descalabro, ya que en un inning admitió cinco anotaciones.

Este domingo se realizará el Juego 5, último en San Francisco, donde el duelo monticular será entre los dos abridores del encuentro inaugural del Clásico de Otoño: James Shields frente a Madison Bumgarner.