Mil sentires para Ramón Orantes

En su campaña número 23, el primera base de Saraperos ingresó al selecto club del millar de carreras producidas en la Liga Mexicana

Ramón Orantes Rodarte, pelotero de Saraperos
Ramón Orantes Rodarte, pelotero de Saraperos (Santiago Chaparro)

Ciudad de México

Solo 30 peloteros en la historia de la Liga Mexicana han podido llegar al siguiente nivel, a uno donde nada más los bateadores con verdadera dinamita en el bat pueden aspirar, el selecto grupo de productores de más de mil carreras, una comunidad que acaba de darle la bienvenida a su nuevo miembro: Ramón Orantes Rodarte.

Y la forma de ganarse la membresía fue de alta categoría: pegando jonrón. El toletero de los Saraperos de Saltillo arrancó la temporada con 989 compañeros enviados al plato luego de 22 campañas en el circuito de verano, y al abrírsele una oportunidad con la novena de Coahuila, se mantenía vigente la posibilidad de alcanzar la especial cifra.

Parecía que el nacido en Baja California tenía la posibilidad de entrar a este grupo la campaña anterior con los Olmecas. El derecho venía de un 2013 con 52 impulsadas en el año y 964 en su carrera, así que solo necesitaba 36 para lograrlo, pero su bat no fue tan productivo como se esperaba y tuvo que esperar que se diera una oportunidad. Lo que llegó este 2015 con los Saraperos.

"Es una situación muy distinta porque son dos clubes diferentes, con realidades distintas en muchas cosas, como el tener rosters armados de distinta forma, el jugar en climas que no se parecen", explicó Orantes. "Por ejemplo, el clima en Saltillo me favorece, porque en Tabasco es muy caluroso y eso hacía que me desgastara mucho y aquí al empezar las cosas me están saliendo bien".

El primera base vio acción por primera vez hasta el 9 de abril, juego donde empujó una anotación. A cuentagotas llegaron otras tres producidas, hasta que dio el salto con cuatro compañeros enviados a home el 26 de abril, necesitando solo tres. Con una el 1 de mayo y otra el miércoles 6, la mesa estaba servida para celebrar.

En la séptima tanda del duelo en el Fray Nano contra los Diablos, Ramón pasó a batear enfrentando a Arturo López. Después de ver dos pitcheos malos, sabía que estaba en una cuenta favorable para él y fue por todo, y ese swing conectó la pelota en la nariz y esta terminó detrás de la barda del central. La carrera producida número mil de Ramón Orantes llegó por la vía del jonrón. El viernes por la noche llegaron tres más ante Aguascalientes para sumar 1,003.

No hay una fórmula mágica para jugar 23 años y seguir siendo productivo, ¿qué es lo que te ha dado éxito?

La preparación que se tiene año con año es lo que hace la diferencia entre las temporadas de verano e invierno; descanso alrededor de 10 días y me pongo a trabajar pensando en la siguiente, haciendo gimnasio, acondicionamiento. Dormir bien es fundamental para mantenerse fuerte y sano.

El equipo te está dando oportunidad de jugar, pero no de forma constante, ¿cómo te preparas para ver algunos juegos desde el dugout y otros en el diamante?

Ahorita el objetivo general es que cada quien pueda agarrar su ritmo y en eso nos ha tocado tener actividad en algunos juegos, esté o no contemplado para jugar desde el inicio mi preparación es igual de seria para que el día que me ocupen pueda estar al cien.

¿Alguna vez pensaste que podías llegar a alcanzar una marca así?

Me enfoco año con año en tener buenos resultados, mejorar y siempre dar mi mejor esfuerzo porque esa persona que viene y paga un boleto por vernos jugar se merece un respeto de nuestra parte y eso se lo debemos mostrar jugando al cien, y así se dan estos resultados.

Llegaste a mil producidas, ya eres parte de un club muy especial, ¿cómo recibes este logro?

Eso me motiva porque mi carrera no se queda a un lado, porque todo sacrificio tiene su recompensa y esta es una, me he estado acomodando en buenos lugares en estadísticas individuales y lo que puedo hacer es darle gracias a Dios porque me ha mantenido con salud para estar todavía aquí.

¿Cómo has logrado mantener la motivación después de tantos años jugando, teniendo que hacer muchos sacrificios?

El beisbol lo llevo en la sangre y mientras sea beisbol ahí voy a estar, eso sí, hay varias ocasiones donde sí hay tristeza por no poder estar con la familia más tiempo, el tener que perderse fechas importantes, eventos, pero todas las cosas que hemos sacrificado nos han traído consecuencias, como darle una buena vida a mi familia, además de vivir muchas experiencias buenas y malas en esta carrera.