Rafael Díaz: Una recompensa

Con 45 años de edad, el relevista de los Toros de Tijuana está a cuatro ponches y un triunfo de lograr algo que ningún pitcher ha hecho en LMB

Rafael Díaz
Rafael Díaz (La Afición )

Tijuana

La carrera que comenzó en 1989 con el equipo GCL Reds, sucursal Rookie de los Rojos de Cincinnati, con 10 apariciones, 12 carreras admitidas y un PCL de 3.31, está por convertirse en una histórica en la Liga Mexicana.

Gracias a su trayectoria de 19 temporadas en el circuito de verano está a una victoria y cuatro ponches de conseguir algo insólito: ser el primer pitcher en la historia de LMB con 100 triunfos, 100 salvamentos (tiene 104) y mil ponches en sus estadísticas.

El todavía disfrutar al subirse a la loma, dominar, sacar outs y tener el gusto por compartir a los jóvenes lo que aprendió es lo que mantienen en activo a Rafael Diaz, uno de los 11 jugadores de más de 40 años de edad en la Liga. La motivación por jugar sigue dentro del ahora relevista de los Toros, porque después de 2004, su vida y su carrera no han sido iguales.

Esa temporada se convirtió en un antes y un después para él, un después que ha llegado hasta 2016 labrando una proeza que nadie ha realizado. El 13 de abril de 2004 (hace casi 12 años), era lanzador de los Saraperos de Saltillo y enfrentó a los Potros de Tijuana. Pasó a batear Derrick White y Rafa le lanzó una recta de 94 millas.

El toletero la prendió y fue directo hacia él. Díaz nada pudo hacer y la pelota le dio en el pómulo derecho.

"Intenté levantar el guante, pero la bola venía demasiado rápida, solo sentí el golpe, mucho dolor y no supe qué hacer", explica el lanzador. Días después, cuando se bajó la inflamación, el doctor le dio dos mensajes que modificaron su vida: "primero me dijeron que un poco más arriba que me hubiera pegado y pude haber perdido el ojo o hasta la vida. Luego me dijeron que me tenían que operar para tratarme la fractura, pero me tenían que abrir desde arriba para poder trabajar en el pómulo. Eso fue muy fuerte para mí".

Rafael se recuperó y volvió a los diamantes en 2005 y siguió cosechando frutos como abridor y como relevo. Hasta llegar al 2009, cuando enfrentó otro momento que lo marcó.

"El título con Saltillo en 2009 fue algo inolvidable. El equipo tenía muchos años sin ser campeón y el apoyo que recibimos de la gente fue increíble, algo que no había vivido antes", explicó. Su camino siguió, su brazo derecho y el resto de su cuerpo no han enfrentado mayores lesiones y pasó los 40 años de edad en 2011.

Y ahora sigue escribiendo nuevos capítulos con los Toros, con quienes en tres apariciones como relevo ha logrado cinco ponches (uno frente a Reynosa en el duelo inicial y cuatro contra Laguna).

¿Cómo vives tu temporada número 19 en la Liga Mexicana?

Es algo diferente porque ya estoy llegando al final de mi carrera y quiero terminarla dignamente, pero al mismo tiempo la he disfrutado y ahora me gusta enseñarle a los jóvenes que van entrando las cosas que yo aprendí de otros jugadores y coaches con los que me tocó jugar.

¿Algún día pensaste que a los 45 años ibas a seguir jugando y aportando a tu equipo?

Nunca me puse una meta de que iba a jugar 25 temporadas. Sí quería tener una buena carrera, pero no pensé que iba a llegar hasta ahora. Lo principal es que nunca tuve una lesión grave en mi hombro o mi codo o de algo que me hubiera afectado en mi trayectoria.

¿Qué te hace seguir queriendo jugar?

Al principio mi sueño era llegar a Grandes Ligas, ya cuando vi que se me pasó el tiempo y no llegó esa oportunidad me dediqué a pensar en mi futuro y en el de mi familia. Todavía me gusta seguir compitiendo, creo que va a llegar el momento donde ya no pueda hacer el trabajo, va a llegar el retiro, pero disfruto estar en la loma.

¿Te gusta ponerte metas en cuanto a estadísticas?

Nunca he sido de ese tipo de jugador que esté mirando sus números, que se ponga una meta en estadísticas. Prefiero prepararme y poner lo mejor de mí cada vez que estoy en el campo.

Pero estás a punto de conseguir algo que nadie más ha hecho, ¿qué te hace sentir esto?

A pesar de que no me fijo en los números, sería una recompensa por todo lo que he trabajado. Espero que haya salud antes que nada para poder alcanzar esos números, porque ser el primer pitcher en la historia de la Liga Mexicana que los consigue, simplemente es algo increíble.