Sobre jugada en el Rangers-Azulejos "marcamos bien": Márquez

El umpire mexicano explicó la extraña jugada en la que Rangers anotó con un mal tiro del catcher y cómo cambiaron su decisión correctamente

 


CIUDAD DE MÉXICO

No fue un ponche, tampoco un out o un safe, un batazo de foul o de fair, fue algo sumamente inusual que se presentó en un escenario muy grande. Cómo responder a esa jugada podía tener consecuencias catastróficas. Al inicio se tomó una decisión errónea, después se corrigió y se hizo justicia, aun así  quedaron muchas dudas. En el quinto juego de la Serie Divisional no solo los peloteros tuvieron un juego intenso, también los umpires, y en ese grupo estuvo el mexicano Alfonso Márquez.

Solo hay que hacer un poco de memoria. ¿Cuántas veces has visto que un catcher estrelle la pelota en el bat del bateador cuando intenta regresarla al pitcher con corredor en tercera, la pelota sale hacia tercera y el corredor anota? E

Eso sucedió en la actual postemporada y además de mucha sorpresa, dejó muchas dudas. Uno de los protagonistas de esta historia fue Márquez. Cubriendo la línea del jardín izquierdo, el zacatecano vivió muy cerca todas las confusiones que se dieron y colaboró en la decisión final.

 “Fue una experiencia muy especial por lo que pasó. Aunque se puso un poco pesado fue muy interesante, emocionante por la forma en que terminó el juego, de que se haya presentado una jugada rara, de que vino una voltereta, todo fue muy especial”, explicó Alfonso vía telefónica desde Arizona, donde reside.

Apenas 24 horas antes estuvo en el ojo del huracán, ahora estaba en su casa disfrutando y todavía analizando lo que se vivió.

Con hombre en tercera base y bateando un zurdo (Shin Soo Choo), el catcher Russell Martin iba a devolverle la pelota al pitcher, pero la estrelló en la mano y el bat del cañonero; la pelota salió botando rumbo a tercera y el corredor se desprendió a home. El umpire del plato marcó bola muerta y regresó al corredor a la base. El mánager de Rangers, Je. Bannister, reclamó. Los jueces se reunieron y decidieron que el jugador debía anotar. Eso desató la molestia del mánager de Toronto. 

Mucha confusión, dudas, reclamos y molestia de los aficionados, pero la decisión final fue la correcta.

“Desde donde estaba no alcancé a ver. Lo primero que pensé fue que la mano de (Russell) Martin había golpeado de alguna manera a mi compañero y que por eso salió desviado el tiro. Cuando nos juntamos lo primero que le pregunté fue ‘¿qué pasó?’. Y ya nos explicó que le pegó al bat. Pero después nos dice que estaba confundido entre dos reglas”, narró Márquez.

“Teníamos que confirmar dos cosas para saber qué se iba a marcar. Lo primero que confirmamos es que el bateador se había quedado dentro de la caja, con lo que la bola seguía viva. La otra parte era confirmar que el corredor había salido hacia home, con lo cual estaba por anotar. Ya que sabíamos que se habían dado las dos cosas, la carrera debía contar. Marcamos bien”.

La regla que se aplicó fue la 7.15. Al no ser una jugada común, los umpires decidieron juntarse

y confirmaron la anotación. Entonces vino otro reclamo y una confirmación de que Azulejos jugaría bajo protesta, lo que los llevó a comunicarse con la central de MLB en Nueva York para corroborar todo.

“Lo difícil siempre, aunque no sea un juego de playoffs, es cuando está en juego alguna

Carrera, ahora no se diga en una serie de postemporada y teniendo el choque empatado en el séptimo inning. Sabiendo que la carrera debía contar, pues fuimos a hablar con el mánagede Toronto para decirle. Al explicarle que era cuestión de regla, no de apreciación, aceptó. Luego salió para decir que jugaría bajo protesta”.

Y siguió, “cuando hablamos a Nueva York fue para asegurarnos de la regla y de que la estábamos en lo correcto. Si no hubiéramos tenido que corregir otra vez y todo se vuelve más complicado. Imagínate, ¿qué hubiera sucedido si estando jugando bajo protesta marcamos mal? Con eso nos ganan la protesta y se crea un problema. Sabiendo que estábamos bien, seguimos tranquilos”.

En ese momento, Texas se ponía 3-2 en la séptima, pudo ser una jugada que marcara la tendencia del juego pero la anotación no resultó definitiva, aun así, el aprendizaje para los jugadores, umpires y aficionados queda.

“En este trabajo nunca podemos pensar ni creer que ya lo sabemos todo, porque la prueba de esto se dio con esa jugada”, analizó. “Uno nunca quiere que un juego se pierda por error de uno, entonces al haber aplicado correctamente esa regla es un alivio. Aun así, aunque hubiera ganado Texas con esa carrera, hubiéramos salido contentos porque hicimos buen nuestro trabajo”, dijo Márquez.