Ayala y Borges se hermanan por una buena causa

El ex ligamayorista Luis Ignacio Ayala, cerrador de los Olmecas de Tabasco y Luis "Vampiro" Borges, embajador de los Saraperos de Saltillo, dejaron atrás su rivalidad en el terreno de juego para hermanarse y llevar esperanza a niños con cáncer 

Peloteros de la Liga Mexicana de Beisbol se unen por una buena causa
Peloteros de la Liga Mexicana de Beisbol se unen por una buena causa (Liga Mexicana de Beisbol )

SALTILLO, México

El ex ligamayorista Luis Ignacio Ayala, cerrador de los Olmecas de Tabasco y Luis "Vampiro" Borges, embajador de los Saraperos de Saltillo, dejaron atrás su rivalidad en el terreno de juego para hermanarse y llevar esperanza a niños con cáncer en el Hospital del Niño "Dr. Federico Gómez Santos" de la capital coahuilense.

Esta comunión entre peloteros de dos diferentes equipos, fue con la única intención de llevar esperanza a los pequeños en este centro médico, en apoyo a la Campaña Nacional de la Liga Mexicana de Beisbol "Batazo por la Vida", que beneficia a la Fundación "Fábrica de Chocho", que atiende diversas actividades en el país, para apoyar a infantes con esta difícil enfermedad.

Los jugadores llegaron al mediodía de este miércoles cargados con "Sarape-Chochos", primer muñeco social cuya venta en Saltillo, se entregará a la Fundación "Fábrica de Chocho", en apoyo a pequeños, familias de Coahuila y de todo el país, que no abandonen sus tratamientos, que generen recursos que sirvan para transportación, hospedaje, alimentación y cualquier gasto que implica el tratamiento de niños con cáncer.

Luis Ignacio Ayala, lanzador de los Olmecas, surgido de la novena saltillense al mejor beisbol del mundo, las Grandes Ligas, aceptó la invitación de Luis "Vampiro" Borges, para acudir al Hospital del Niño en Saltillo a regalar sonrisas, esperanza y un momento de esparcimiento a los pequeños y sus familias, acompañados por la mascota Kike Conejo.

Fueron recibidos en el área de hematoncología, lugar donde se aplican tratamiento de quimioterapias a los infantes, por la doctora María Verónica Rodríguez Cantú, Directora del Hospital del Niño "Federico Gómez Santos"; por la doctora Nubia Angélica Macías García, Oncóloga Pediatra; y por la Master en Ciencias, Ferny Osuna Higuera, especialista en audición y lenguaje.

"Estamos muy contentos, nos alegra mucho recibir este tipo de visita, porque se entiende que los niños están aislado, por su tratamiento, pero que los jugadores de los equipos se dan el tiempo de venir a dibujarles una sonrisa, eso se agradece", declaró a los medios de comunicación ahí presentes, la doctora María Verónica Rodríguez, Directora del Hospital.

"Somos un hospital de referencia, quiere decir que nos llegan pacientes de todo el estado, tenemos cubierto su tratamiento gracias a que tenemos certificación de niños con cáncer, el tratamiento está cubierto, la estancia hospitalaria está cubierta, tenemos un equipo médico de primera, pero siempre las causas altruistas, donde la gente se une es importante que lo sigamos haciendo".

Por su parte el ex Sarapero, Luis Ignacio Ayala, quien surgió con la franela de Saltillo para las ligas mayores, ahora cerrador de Olmecas de Tabasco, aprovechó para explicar que en Estados Unidos este tipo de actividades se hacen con mucha regularidad y todos los equipos de las Grandes Ligas están bastante involucrados.

"Agradecer a Luis Borges y a los Saraperos por la labor que están haciendo, por la invitación para venir a visitar a niños con cáncer, desde años atrás he visto muchas cosas en la comunidad, pero siempre soñé con jugar profesional y hacer algo a beneficio de los niños, tuve muchas carencias en la infancia, pero esto que están haciendo en la Liga, todos los equipos, contribuyen a estrechar los lazos en las familias, aquí no hay tiempo que no te alcance para sumar en favor de los pequeños, hay muchas personas que necesitan, yo invito a la liga, invito a todos los equipos que se animen a colaborar en este noble acción".

"Quiero hablar con la directiva de los Olmecas de Tabasco, para elaborar con la Fábrica de Chocho un "Olmeca-Chocho", para sumarnos a este gran esfuerzo, además de incluir el apoyo del "Big Leaguers Charity", evento anual que reúne a los beisbolistas mexicanos que han participado en Grandes Ligas, para recaudar fondos ahora no sólo en favor de ex peloteros que más lo necesitan, sino sumar en favor de niños con cáncer", precisó.

Por su parte Luis Borges, embajador oficial de la "Fábrica de Chocho" destacó, "es un orgullo para mi estar junto a Luis Ignacio Ayala en esta actividad, un pelotero de Grandes Ligas que siempre está buscando las causas para ayudar, Él las promueve mucho, nosotros como Saraperos queremos hacer realidad la sexta fábrica de chocho en México, traerla a Saltillo, con ayuda de las autoridades de gobierno y salud, para beneficiar a familias coahuilenses con una micro empresa".

"Se trata de un peluche con retazos de tela botones, hilo, aguja, esto ayuda a hacer manualidades a las familias, son microempresas, para que hagan los productos y los vendan, nosotros por ejemplo ahorita nos viste la tienda UDI sport, podemos decirle que los retazos de tela que tienen no los tiren, que nos los donen, sabemos obvio que lleva un proceso y que no entran así de fácil, para desinfectar de cualquier agente que anda en el aire", platicó.

Esta actividad permitirá solventar gastos que son camiones, comidas, estancias, "es algo muy padre, tener el apoyo del beisbol de Liga Mexicana, darlo a conocer y venderlo en beneficio de las familias, pues hay fábricas de chocho en la Ciudad de México, Veracruz, Yucatán, Durango, entre otros".

"Actualmente, los 16 equipos de la Liga Mexicana, en el marco del noventa aniversario del circuito, están apoyando esa fundación, no es la primera vez que visito niños con cáncer, sé lo que es eso, no es algo fácil, sobre todo para los papás, que muchas veces se separan, tienen miedo, pero estas manualidades hacen que las familias se unan, que regresen, igualmente pasa con los hermanos; esto ha permitido unir a muchas familias, a veces terminamos tarde los juegos, pero cuando las cosas se quieren hacer de corazón, estamos aquí y no necesitamos un despertador", destacó.