Los brazos dan clases

Diablos y Olmecas cerraron una serie donde los bats lucieron, pero lo que hicieron los pitchers fue la diferencia

David Reyes se acreditó su segundo triunfo del calendario
David Reyes se acreditó su segundo triunfo del calendario (Santiago Chaparro )

CIUDAD DE MÉXICO

Fueron tres días de intensos duelos en el Fray Nano donde Olmecas de Tabasco ganó el primero y Diablos Rojos los siguientes dos, pero la lección que dejó esta serie fue que el pitcheo de relevo, a pesar de lo que se pueda pensar, llega a tener más peso que el bateo en el Fray Nano, y aunque no vayan a sus números, estas victorias se les podrían acreditar a los brazos de cada equipo.

El choque dominical solo confi rmó esta tendencia. Tras estar abajo 3-0 en el inicio de la segunda tanda y 4-3 en la cuarta, los Diablos aprovecharon los descuidos del pitcheo contrario y con dos jonrones (espalda con espalda) timbraron tres veces en la baja de la quinta, llegando una más con sencillo de Juan Carlos Gamboa para alejarse a un 7-6.

Luego, en cuanto el mánager José Luis Sandoval le pidió la bola al abridor David Reyes, tras darle un pelotazo a Sergio Burruel con el que se vaciaron los dugouts en la sexta alta, le pasó la responsabilidad al bullpen, y éste cerró el fin de semana con otra intratable actuación, tal y como lo hizo en los choques de viernes y sábado. Los números ya retratados en las estadísticas son claros.

El PCL de los lanzadores abridores y relevistas de los pingos en la confrontación contra los Olmecas fue muy diferente: de un 9.75 frente a un 0.52.

El fin de semana fueron nueve los relevistas que usaron los capitalinos, teniendo en Efrén Delgado y Omar Basulto a los que más trabajaron (3.2 tandas cada uno) sin carrera admitida, mientras Juan Sandoval y Manny Acosta estuvieron 2.1 y 2.2 innings.

“Nuestro relevo está haciendo un gran trabajo”, afirmó Sandoval. “Se están haciendo los ajustes y esto se tradujo en una sólida actuación. Hemos estado trabajando para que los muchachos estén listos cuando se les requiera, y han respondido”.

Así, mientras a los abridores escarlatas les pegaron en la serie con 15 rayitas en 12 entradas, al relevo apenas y pudieron anotarle una vez en 17 capítulos La ofensiva de Tabasco empezó el domingo con la misma intensidad de los dos duelos anteriores.

Los primeros en el orden rasparon al abridor rojo y anotaron dos ocasiones en el primer rollo y una más en el segundo. La escuadra visitante mostró como caracte rística el empezar temprano a batear y anotar en su visita a los Diablos, aunque la respuesta después de eso es la que cambió el desenlace.

El viernes fueron seis carreras las que timbraron en el primer tercio, amplia ventaja que sus lanzadores mantuvieron para llevarse la victoria.

Pero para el sábado llegaron al plato tres veces al inicio y el problema para el ataque tabasqueño es que en el resto del juego las tres anotaciones que sumaron no fueron sufi cientes, en extrainnings ya no hicieron daño y cayeron 7-6.

El domingo pasó algo similar, ya que tras estar 3-3 en la tercera, los relevos escarlatas solo admitieron una anotación y colgaron cinco ceros para arrebatarles la victoria. Por los Olmecas no hubo malas cuentas con sus brazos de refresco, ya que en 11.1 tandas en las que fueron requeridos en toda la serie, solo les hicieron tres anotaciones.

El problema para los pupilos de Francisco Paquín Estrada es que su ofensiva se apagó al pasar ese primer tercio: de 12 carreras totales que anotaron en ese lapso en los tres choques (seis en el primer duelo, tres en el segundo y tres ayer), solo pudieron timbrar cuatro rayitas en 20 capítulos, contando los extrainnings del sábado.