Un día como hoy...

El 6 de abril de 1941, los Diablos Rojos del México se metieron al libro de la historia cuando le hicieron 15 anotaciones a los Alijadores de Tampico

Así publicó La Afición la hazaña de los Diablos Rojos
Así publicó La Afición la hazaña de los Diablos Rojos (La Afición )

CIUDAD DE MÉXICO

Se estableció una marca que tiene 74 años de vigencia: más carreras anotadas en una entrada. El 6 de abril de 1941, los Diablos Rojos del México se metieron al libro de la historia cuando le hicieron 15 anotaciones a los Alijadores de Tampico en la séptima entrada, un hecho que ninguna novena ha sido capaz de repetir o superar. Finalmente los colorados ganaron 18-14 tras estar abajo 10-1.

Aquí reproducimos una parte de la crónica de ese duelo escrita por el fundador de la Liga Mexicana y La Afición, Alejandro Aguilar Reyes, Fray Nano:

"Ayer tuvimos una demostración más de que cuando más vale la pena ver en acción al "México", es cuando va abajo. Los Alijadores de Tampico y Cochihuila Valenzuela pueden consolarse de lo que les sucedió en el segundo partido de la serie que sostuvieron hace dos semanas aquí con los diablos rojos. Al Unión Laguna y Manolo Fortes les ha sucedido ayer lo mismo.

Se recordará que los diablos rojos ganaron ese match, tras haber ido abajo 12 a 2. Durante cinco episodios Cochihuila los había dominado casi por completo, y parecía tener el triunfo en el bolsillo. En el sexto encontraron su bola, lo hicieron salir del box; Moreland, que entró al relevo, no pudo detener la avalancha, y en total los rojos anotaron nueve carreras en ese episodio, en el que se dieron ocho jits, para ponerse solo una abajo.

En el siguiente reanudaron el rally e hicieron salir a Moreland, no pudiendo detener el asunto Castañeda, que lo sustituyó. En ese episodio los colorados pisaron el jom siete veces, para ponerse arriba y ganar el match, habiendo dado en él seis jits.

Ayer llegaron a estar abajo 10-1, Manolo Fortes los había dominado en forma muy parecida a como Valenzuela lo había hecho en aquel match; los rojos tardaron un inning más en sacudir el dominio; pero lo hicieron en forma más rotunda.

En el séptimo episodio sus contenidos bats estallaron como bomba de dinamita y en el mismo lograron el triunfo.

Anotaron en él nada menos que QUINCE carreras, lo que marca el récord del gran circuito, empatando el de jits en un episodio, que era de once, que impuso el Veracruz hace cuatro semanas, también en domingo, en el cuarto juego de su anterior serie con el Carta Blanca, cuando dieron ese mismo número de once jits, para anotar once carreras, que marcaron el récord que ahora han mejorado los rojos.

Quince carreras en un episodio, son una barbaridad. Mejora el récord de las Ligas Mayores, que es de 14, el cual comparten los Yanquis de Nueva York, que lo impusieron en 1920 y los Cachorros de Chicago, que lo igualaron dos años más tarde.

Sin embargo, está tres debajo del que se reconoce en el beisbol organizado que es de 18, impuesto por Waco, de la Liga de Texas, en 1930, a costillas de Beaumont. Fue en el octavo inning en que hicieron la docena y media de carreras.

Los colorados también impusieron un récord en ese episodio, el de más hombres a batear en un inning, con 19, que, por cierto, empata el de las Ligas Mayores, perteneciente a los Cachorros de Chicago, impuesto en 1919.

Batearon todos dos veces, y Silvio García, que abrió el rally con un sencillo, tres, en las cuáles dio dos jits. Pages dio dos en dos veces.

Wright también dos en dos, siendo uno de ellos triple y otro jonrón, lo que marca el récord de más bases obtenidas por jits en un episodio, que ahora es siete. Y por cierto, su triple, que fue el segundo jit, por poco también se vuela la barda. Perkins no dio jit; una base por bolas y un elevado. Matlock dio dos en dos, el segundo un doble. Salvatierra dio jonrón en su primer turno y recibió base en el otro.

Santaella recibió pasaporte en el primero y jit en el siguiente, al igual que el veterano Manuel Lagunas. Theolic recibió base en el primero y fue ponchado en el otro, para el segundo out.

Desgraciadamente en ese gran rally hubo una decisión apretada, a nuestro juicio correcta cien por ciento, cuando Silvio García se robó el jom, cuando ya los rojos estaban arriba; más con o sin ella, los colorados habrían roto el récord de carreras, empatado el de jits y ganado el match.

A los laguneros les tocó imponer el nada envidiable récord de utilizar más pitchers en un inning. Cinco lanzadores desfilaron por su box en ese episodio, cuyo recuerdo debe de ser una pesadilla para todos ellos en general y Melo Almada en particular.