El cambio de Ortega

El abridor de Tigres está a un triunfo de empatar en la cima a Josh Lowey; un ajuste que hizo le permite aspirar a su mayor cantidad de victorias en la LMB


Pablo Ortega ha ganado en cinco de sus última siete salidas y ya tiene 11 victorias en la campaña
Pablo Ortega ha ganado en cinco de sus última siete salidas y ya tiene 11 victorias en la campaña (Cortesía Tigres de Quintana Roo )

CIUDAD DE MÉXICO

En su temporada 17 en la Liga Mexicana, Pablo Ortega puede alcanzar la mayor cantidad de triunfos en su carrera en LMB, y un ajuste en su mecánica es lo que está resultando el revulsivo en su desempeño desde el centro del diamante y lo que lo tiene con 11 victorias para ser el segundo sitio en la liga.

Ortega se mantenía como uno de los abridores de los Tigres de Quintana Roo, pero luego de tener nueve y ocho victorias en los últimos dos calendarios, estaría detrás de Amaury Sanit, Jarrett Grube y Kelvin de la Cruz. Al llegar al mes de julio, con siete series por disputar, Pablo es el líder del equipo en triunfos y está a dos de empatar su mejor desempeño en una campaña.

“Nos ha ido bastante bien en la temporada luego de que trabajamos bastante fuerte en la pretemporada en Tucson, coordinándome bien con los coaches del equipo”, explicó Ortega. “En esa pretemporada trabajamos en realizar algunos ajustes en mi pitcheo que me causaron algunos problemas en las temporadas anteriores”.

Con 16 campañas de experiencia en el circuito de verano, el abridor y el staff­ de coacheo notaron pequeños detalles en su mecánica que le restaban efectividad, y eso resultó en un cambio positivo.

“En las temporadas pasadas el hombro lo abría mucho y trabajamos en meterlo un poco y en tenerlo más dirigido hacia el home, con lo que pude tener una mejor manera de terminar mis pitcheos y con eso mejoró mi control. Es la misma velocidad a la que tiro, lo que cambió es la localización de mis lanzamientos”, continuó.

Ese cambio le permitió tener mejores desempeños y, con ayuda de sus compañeros, se tradujeron en victorias. En sus primeras cinco salidas logró cinco triunfos, acumulando 31 entradas de labor con siete carreras admitidas. Aunque la racha de victorias se detuvo, su desempeño no cambió.

“Uno sabe que debe tener al equipo en la mejor posición para ganar, sacando out y evitando que te hagan carreras, para que la ofensiva pueda hacer su parte y, afortunadamente, este año me han dando un buen respaldo”, explicó el lanzador.

Esa mejora no solo se vio en la parte de los triunfos, uno de los puntos más fáciles de ver, sino en el desempeño frente a los bateadores rivales. Hasta ahora, con cuatro juegos menos que la temporada anterior, ha hecho rodar para doble play seis veces más a sus contrincantes, moviéndose de 16 a 22. Además, las ofensivas contrarias pasaron de batearle para .309 a un .284 esta campaña.

“En las temporadas anteriores tuve actuaciones parecidas a las de este año, pero me había ido sin decisión, ahora se fueron concretando los resultados. Lo que sí es que tuve uno de los mejores inicios de mi carrera”, dijo. “Nunca he pensado en algún número de triunfos o cosas así, simplemente quise estar enfocado en el juego siguiente, en lo próximo que me tocaba. Ya solo era hacer mi mejor esfuerzo esperando que las cosas se dieran positivamente”.

Pablo, con su marca de 11- 4, enfrentará este sábado a los Vaqueros Laguna en el parque Revolución, donde una victoria le permitirá llegar a 12 en la temporada, empatando en la cima de esa estadística a Josh Lowey, de los Acereros de Monclova.